TunaRace Lloret 6.0 k

Después de un SwimRun demoledor apenas 24 horas antes, llegó el turno de los 6 k de Lloret, una prueba que, inicialmente, no entraba en mi calendario pero que decidí añadirla y sumar unos metros más en modo “competición” y sumar así nuevas experiencias y más metros de mar.

Amanecí cansado, más que el sábado, molido de piernas tras el gran tute de trail y su consiguiente ritmo en carrera, pero sabía lo que había por delante, ganas tenía, y al ser una experiencia nueva me intrigaba y motivaba a la vez.

Desayuno puntual y me traslado a la zona de meta, que es a su vez donde recogeremos los “dorsales” y donde embarcaremos hacia Cala Canyelles lugar de partida, para llegar a la zona de meta, Platja de Santa Cristina después de haber cruzado todas las playas de Lloret.

Bonito amanecer, fresquito y agradable viaje en catamarán de ida hacia Canyelles, todavía sin tocar agua y divisando todo el recorrido a realizar, muy bonito, espectacular pero…..y las boyas?? no se veían boyas de señalización y eso me preocupaba.

Llegamos a Canyelles y nos bajamos del catamarán, con apenas 5 minutillos para calentar y atender las últimas indicaciones. Doy cuatro brazadas, me coloco bien el traje y me preparo en la salida, dispuesto a escuchar las indicaciones de Santi.

Efectivamente no hay boyas de referencia, siendo el trazado un poco libre, si que se aprovecharán cuando haya de la vía brava, siguiendo la única premisa de nadar cerca de costa, pero el hecho de no tener boyas de referencia y de no conocer el terreno me preocupaba, podría oscilar mucho la distancia a nadar de unos y otros, sin saber nunca cual es el recorrido más recto o mejor para nadar, el más seguro o menos expuesto….era una aventura total, pero ya estábamos allí….en esos momentos me arrepentía de no haber escogido la distancia corta, a veces, menos es más.

Y empieza el espectáculo, salida de los apenas 70-80 nadadores que somos a piñón, el mar parece que acompaña y que será una jornada tranquila, primeros metros nadando en grupo, todos juntos, todavía hasta tomar la primera referencia de giro dirección sur, allí empieza la batalla real y los primeros imponen su ritmo, rápidamente quedo encajado en un grupo delantero, muy amplio, con ya 4 escapados, en ese grupo van grandes nadadores de la talla de Mireia Gómez, Félix Parrilla, Oscar Corominas, Mario Guillén, Jonhy Gómez….con lo que tras esa buena salida, será importante aguantar en ese grupo el máximo de tiempo posible.

Me coloco a pies, sin pensar en nada más, me dejo llevar, nado tranquilo largo y muy incorporado al grupo, pero de pronto empieza a haber parones, parones que no entendía, levantaba la cabeza y seguían nadando, con lo que volvía a incorporame al nado. Empiezo a ver alguna medusa, primero de las grandes blancas, que no me preocupaban, y luego alguna de las pequeñas como de la que había recibido una dolorosa caricia el día anterior en el swimrun.

De nuevo otro parón, ahora ya el nado no es tan cómodo, me cuesta mantenerme en el grupo y esos parones ya no se si me benefician o perjudican más, el caso es que sigo luchando a cola del grupo, viendo solo la espuma del movimiento de pies del nadador que llevo delante, no quería ver nada más.

El ritmo de nado no es muy bueno, más bien lento, pero nadando en ese grupo no era para considerarlo como tal, solo había que atender a la velocidad que pasaban las medusas en dirección contraria a la nuestra para ver que llevábamos ligera corriente en contra todo el rato, así pues, había que esperar una travesía más bien larga y más duradera de lo previsto.

Las sensaciones no son muy buenas, sigo sintiéndome cansado pero ya superamos los 2000 metros de travesía, la primera media hora de nado y sigo en el grupo bueno, confiaba en poder recuperar sensaciones y quien sabe como respondería el cuerpo en el tramo final de travesía.

Pocos metros más adelante nos quedamos otro nadador y yo, seguimos peleando por entrar en el grupo de nuevo, estamos a escasos 5-6 metros, pero cuesta mucho recuperarlos, parece que hayan puesto una marcha más. Aparece otro nadador por nuestra derecha, al no tener referencias de boyas vamos nadando muy a nuestro aire, ahora sin la piragua del grupo ni el grupo como guía nos vamos “perdiendo” por el mar.

Seguía luchando por volver a ese grupo, pero cuando menos lo esperaba  y quería, una nueva medusa impacta de pleno en mi cara, justo debajo del ojo derecho, justo encima de la picada del día anterior, aunque esta mucho más fuerte y dolorosa, recuerdo cerrar los ojos de dolor y meter un buen chillido, para unos segundos de oro y perder el rastro de cualquier grupo, totalmente solo en medio del mar, el grupo bueno se había ido del todo, los dos nadadores que estaban conmigo también se van y, por detrás, nadie a la vista, tampoco kayaks ni ninguna embarcación de apoyo. No queda otra que seguir remando.

Sigo nadando y empiezo a ver la playa grande de Lloret, acercándome a los 3000 metros de travesía, el ecuador de la prueba, pero veía un mundo poder terminar, estaba rodeado de medusas de todo tipo, de las que pican y de las que no, en aguas desconocidas, solo y, de nuevo, mermado por esa picada…deseaba parar y salir del agua más que otra cosa.

Paso unos momentos muy malos dentro del agua, nadando por inercia, esperando alguna embarcación y/o la posibilidad de plegar, no estaba disfrutando para nada de la prueba y esa situación me incomodaba muchísimo….yo mismo debía calmarme y relajarme, seguía nadando, el ritmo era lento, por la corriente y por lo atento que debía ir brazada tras brazada para no comerme de cara otra medusa, siento como alguna impacta con mi cuerpo, suerte que iba protegido con el traje y que la mayoría no picaba o picaba demasiado.

Poco a poco me vuelvo a centrar, eso sí, sin diversión alguna….pensando solo en mi objetivo final, La Bocaina, en buscar ese punto de sufrimiento que me haga aprender, que me curta y que me anime en los momentos malos que pueda pasar en Lanzarote, así que vuelvo a coger el ritmo, lento y jugando a esquivar medusas de todo tipo, pero sigo nadando.

Poco antes de terminar la playa grande de Lloret consigo enlazar con los dos nadadores que había nadado antes, el grupo bueno ya es totalmente inaccesible para nosotros, la única batalla posible éramos nosotros tres. Nadamos de manera muy libre, muy abiertos, pero siempre a la vista unos de otros, al paso por el avituallamiento, o lo que creía que era el avituallamiento nos marchamos otro nadador y yo hacia la costa, pegándonos más a la costa, mientras que el otro nadador se queda más abierto y algo más retrasado.

Nadamos un rato a relevos con ese otro nadador, seguimos esquivando medusas y con la corriente en contra, por suerte, esta zona ya no está tan poblada como la parte inicial, como los primeros 2.5 k de travesía que estaba plagado de medusas, ahora podemos nadar algo mejor, algo más sueltos y relajados.

Llegamos a la playa de Fenals, con lo que encaramos ya los 1500-800 metros finales de travesía, quedaba poco, pero seguía viendo lejos la meta, las sensaciones no eran buenas y seguía con la idea de plegar en mente por una parte, por la otra, solo pensaba en la Bocaina.

Justo en el tramo donde enlazamos recorrido con los de la travesía corta el nadador con el que iba hace un cambio de ritmo, imposible para mi, me quedo clavado, intento seguirlo, pero poco a poco no puedo ver más como se va yendo….por detrás ni rastro del otro compañero, así que, de nuevo, toca nadar en solitario y salvar los muebles.

Lo mantengo siempre como referencia visual, pasamos por tramos que ayer ya hiciera en el swimrun, así que algún trozo me resulta familiar. Empiezo a pensar en positivo, en ver ya la meta, aunque no la viera físicamente, pero quiero deshacerme de todo lo negativo que me rodeaba. Me olvido del reloj, del ritmo y solo nado, eso sí, atento siempre a las medusas que siguen acompañándonos todo el rato.

Por fin aparece un kayak, que se va hacia atrás del tirón,  no me da tiempo a preguntar nada, así que sigo nadando, hasta encontrar un barco anclado cerca de la costa, me dicen que debo nadar hacia la derecha, allí veo el arco de meta, sorpresa agradable, porque ya iba mentalizado de tener que cruzar una playa más….así que toca hacer el último esfuerzo y terminar el trabajo comenzado.

Encaro la entrada a esa playa, platja de Santa Cristina, comienzo a pasar algún nadador de la de 1500, sin perder de vista al que tenía delante, aunque muy lejos no me rindo y sigo nadando, el ritmo sigue siendo malo, pero ya no hay más gasolina, no hay más fuerza y estaba agotando todo lo que tenía dentro de mi.

Llego a la arena y con poca energía para ponerme en pie y trotar hasta el arco de meta, han sido 1.34 de travesía muy muy dura, muy larga, muy agónica y con muy pocos momentos de diversión.

La parte positiva, ahora con los pies en el suelo, haber sabido superar esos momentos críticos, esos momentos malos y haber luchado hasta el final, después de todo, el resultado no era del todo malo, las diferencias respecto a los de delante no eran exageradas, eran normales e incluso menores que otros días, así que, después de todo, había que ver las cosas mejor de lo que las veía en ese momento.

Clasificaciones

Una travesía más y ahora ya sí que pocas opciones más tendré de nadar en modo competi en el mar, creo que ya solo Radikal Swim a 15 días de La Bocaina, así que seguiremos entrenando mientras para, al menos, no perder lo logrado hasta ahora.

Datos de carrera: TunaRace Lloret 6.0 k (Cala Canyelles- Platja de Santa Cristina)

Distancia Garmin: 5988

Tiempo Garmin: 1.34.54

Tiempo Oficial: 1.34.26

Brazadas: 3785

Ritmo medio: 1:35/100 

Puesto general: 11

Puesto categoría: 6

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