Radikal MarBrava 7.0

Después de varios años sin participar en esta prueba por varios motivos, este año me animé a participar de nuevo, era la excusa perfecta para terminar la preparación, casi, para La Bocaina.

Inicialmente ya tenía dispuestas varias travesías, posiblemente suficientes, pero era muy tentador dejar escapar la opción de nadar algo más de 8 km en mar a quince días del objetivo, quizás arriesgado también, quizás peligroso añadir tanta competición, pero el cuerpo me lo pedía, tenía ganas de más diversión, así que me animé a por ese doblete que ya había hecho en dos ocasiones antes, a por la Radikal de 7 y de 1.5 k,
Mismo “entrenamiento” que el realizado semanas atrás en Marnaton Cadaqués, con doblete de 6.5 y 2.5, y misma estrategia, nadar a ritmillo alegre la larga y echar el resto en la corta, intentando ser competitivo en ambas y hacer resultados decentes,
Durante la semana decidí hacer un símil de puesta a punto, parecido al que tengo previsto hacer la última semana antes de La Bocaina, y así poder experimentar y sentir “cosas” antes de llevarlo a la práctica en dicho objetivo, estas citas siempre sirven para aprender y poder mejorar en los días clave. Así pues, entrenamientos duros y largos en lunes y martes, y luego, 4 días de bajar mucho volumen y tan solo dar toques de intensidad, las sensaciones fueron muy buenas en los días largos, pero no tanto en los días de poco volumen, experimentando una sensación extraña, tenía ganas de nadar más, pero a la vez, me sentía cansado y sin ritmo, también algo perezoso tirarme al agua para hacer entrenamientos tan fáciles y cortos, por suerte, el día para el que realicé la puesta a punto, las sensaciones fueron muy distintas y el cuerpo respondió como esperaba y quería.
Viajo el mismo domingo hacia Calella-Llafranc, allí me encuentro con mi amigo Fran, compañero de Bocaina también, nos preparamos para la primera de las citas del día, nos colocamos el traje de neopreno, dejamos las bolsas en el guardarropa y nos dirigimos al mar, a observar, a visualizar la carrera, las olas, las corrientes y trazar la estrategia a seguir.
Muchos nadadores esperando el momento, unos fuera del agua y otros dentro, calentando, sobre los 700 para esta travesía 7.0 a única salida, el espectáculo y la foto de salida impresionante estaba garantizada.
Toco agua, me ajusto bien el traje y nado poco más de 200 metrillos en modo calentamiento, en modo fluir por el agua y observar corrientes, movimiento del agua y disposición de las primeras boyas, con ello decido que mi punto de salida será el margen derecho, intentar nadar siempre lo más pegado a costa hasta la tercera boya, una vez allí tocaría rectificar trazado según la disposición de la siguiente boya y del barco-avituallamiento ubicado sobre el km 2.2.
Nervios y ganas a partes iguales, con ganas de divertirme y pasarlo en grande nadando bien, motivado para obtener un buen resultado y esperanzado que así fuera, ya que en caso contrario, me quedaría muy mal sabor de boca en la previa del objetivo y sin tiempo ni más pruebas para corregir ese posible mal sabor de boca.
Me despido de Fran, nos animamos y saludamos al resto de amigos y conocidos allí presentes, pasamos el control de chip, atendemos las últimas indicaciones de Dani Serra y nos colocamos en la playa esperando el momento de partir.
Me coloco en el sitio que tenía previsto, un sitio “cómodo” aparentemente, sin los favoritos cerca y con algún que otro hueco para poder hacer una buena salida, que era algo que me preocupaba y bastante.
Y pam…..a nadar, cuatro pasos, tocar agua y cuerpo en horizontal, a nadar, ya que había rocas cerca de la orilla y se tenían que esquivar. Voy nadando buscando el margen derecho, guiándome por la corchera pero sin llegar a abrirme del todo, el nado es cómodo, a buen ritmo, sin ser máximo pero pudiendo nadar sin golpes ni percances, era cuestión de salir de la zona delimitada por corcheras para, entonces sí, buscar carril y ritmo adecuado para nadar.
Supero la zona de la corchera y entonces sí tiendo a nadar cerrado a las rocas, sin tener que aproximarme tanto como esperaba ya que la mayoría de nadadores tienden a irse hacia la izquierda, buscando la proximidad a las boyas de referencia y que debíamos dejar a nuestra izquierda, ello me facilita el carril deseado y poder encontrar mi ritmo bueno.
Las sensaciones son muy buenas nadando, siento que cojo agua, que la muevo, que avanzo, que disfruto….los ingredientes buenos se van mezclando entre sí para que la travesía sea óptima. Intento deslizar lo máximo posible, bailando al son que las olas marcan, ya que pasados unos 400-500 metros el mar se deja ver y sentir, toca nadar y avanzar contra-corriente y sabiendo superar una ola no muy grande, pero sí con bastante movimiento, hay que saber sentirla, dejarse llevar y enlazar el braceo con su movimiento, todo ello controlando siempre la dirección de nado, sin dejar de divisar las boyas de referencia, aunque en esta primera parte de la travesía poca pérdida podía haber, eran casi 2.2 k de “recta”, costeando dirección Sur antes de girar dirección les Illes Formigues.
Nado muy cómodo estos primeros km, buscando siempre deslizar bien, calentar bien y escuchando al cuerpo, pero todo fluía a la perfección, el mar estaba algo divertido, como a mi me gusta, podía nadar con espacio, como a mi me gusta, veía bien las boyas, las sensaciones eran fantásticas, el agua estaba espectacular, limpia, clara, sin medusas y la situación era top para que todo saliera según lo previsto, aunque la velocidad era buena y correcta en estos metros, el ritmo era algo lento, pero había que tener paciencia y confianza en poder recuperar a la vuelta, eran metros de desgaste físico y psicológico, metros en los que la clave estaba en salvarlos lo mejor posible.
El grupo de nadadores se va estirando poco a poco, pero el volumen de nadadores es tal que resulta difícil saber si estás muy delante o no, lo que sí estaba claro es que se veía muchos nadadores por delante, por el lado, izquierdo, y por detrás…tocaba seguir confiando y utilizando buena dosis de paciencia para avanzar lo más rápido posible y con el menor desgaste.
Pronto se ve ya el barco-avituallamiento, fácil de distinguir con los globos de helio, y poco a poco me voy acercando a él, nadando todavía por el margen derecho, libre y sin golpes, es momento de irse cerrando un poco para hacer ese primer giro, pasando el avituallamiento sin necesidad de pararme, de momento, los dos geles que llevaba en el cuerpo eran suficientes y no necesitaba nada más.
Giro en medio de un gran grupo, sin golpes apenas, cómodo y encarando la salida del barco con una diagonal, viendo la primera boya de referencia pero sin tener clara la trayectoria a seguir ya que no se veía bien la siguiente boya, momento clave de la travesía, el gran grupo se abre, primero por el movimiento del mar, en este tramo se nota un poco más bravo el mar y, aunque no toca nadar en contra como el primer tramo, las olas rompen lateralmente y hay que adaptarse de nuevo al movimiento del agua para avanzar lo más rápido posible, y segundo, supongo que por la no visión de la siguiente o siguientes boyas a sortear, todo ello facilita un poco más el nado al gusto, al ritmo de cada uno y dibujando cada nadador su propio recorrido.
Decido ir boya a boya, sin estrés, sin pausa, intentando no regalar metros y manteniendo esas buenas sensaciones de nado que había tenido en el primer tramo, el ritmo y la velocidad mejoran por momentos, el grupo se rompe y se estira un poco más, superada la siguiente boya, nos volvemos a separar unos de otros, ahora trazando inicialmente un mal recorrido, rápidamente corregidos por un kayak, enderezando el recorrido y dibujando, ahora sí una recta buena y rápida hasta el punto de giro situado en les Illes Formigues, este año casi las tocamos, girábamos a tocar las mismas, haciendo ese recorrido un poco más espectacular y bonito. En este tramo abandono el grupo en el que iba y consigo alcanzar momentos antes de girar otro grupo, de unos 12-15 nadadores, llego un poco justo a ellos antes del giro, notando mucho un posible cambio de ritmo tras ese giro, ahora sí nadando ya con corriente a favor tras unos 3-3.4 k de travesía.
Me quedo unos metros atrás, pero pronto me fijo el objetivo de alcanzar ese grupo, acelerando un poco más el ritmo, son metros de nadar muy rápido, dejando que el mar te empuje, tan solo debiendo orientar el cuerpo un poco para encarar las boyas lo más cerrado posible y no hacer metros de más.
Las boyas se ven perfectamente, y aunque estén situadas en línea recta, el efecto óptico desde el agua es de una parábola, tocaba saber redirigir el nado a la forma más eficaz posible, era el tercer de los cuatro tramos de los que divido la travesía por formas de nadar, ahora podía deslizar mucho más, coger mucha más agua, nadar más económico y reducir el número de brazadas, controlando todo esto para llegar lo más entero posible al tramo final.
Miro de reojo mi garmin, superamos los 4 k en una horilla y poco, es momento de ir puliendo segundos al promedio de nado y disfrutar al máximo, tenía mis dudas que todo lo que quedaba, ya bastante menos de la mitad, fuese en corriente favorable.
Nado bien integrado en el grupo, a ratos por el margen derecho, a ratos por el margen izquierdo, a veces por el centro e incluso intento escaparme, pero solo consigo ponerme al frente del grupo sin poder marchar, así que sigo aplicando los factores “confianza” y “paciencia” y me dejo llevar, disfrutando al máximo del momento.
Estaba disfrutando más que ninguna de mis tres travesías anteriores aquí, así que era mi momento. Superamos los 5 k, justo al paso por el siguiente barco-avituallamiento, y seguíamos con corriente a favor, nadie del grupo decide pararse en el mismo, pero sí hay alguien parado que, a nuestro paso, se incorpora a nuestro grupo.
Ya quedaba menos de travesía, solo faltaba saber la distancia exacta de travesía y ajustar el ritmo para el tramo final intentar ser un poco más competitivo, aunque ahora ya solo podía hacerlo con los integrantes del grupo.
Esa proximidad a meta se nota y se siente en el ritmo, cada vez más intenso, posiblemente los metros más rápidos de travesía, también los que más disfruto de todos, buscando siempre esas sensaciones de carrera, de fondo, de Bocaina..y ese ritmo más potente hace que el grupo se fragmente un poco, quedándose algún nadador sobre los 6 k de travesía, momento de realizar otra corrección de trayectoria, de trazar otro tipo de nado, ahora sin sentir esa corriente favorable y encarando ya las últimas boyas con el arco de meta al frente.
Nos lanzamos ataques contínuos, de nuevo intercambio posiciones buscando el hueco para nadar lo más cómodo posible y teniendo referencias de los compis de grupo, en primera instancia me quedo cuarto o quinto, pero pronto recupero y me coloco al frente del grupo, de nuevo nos abrimos y nadamos cada uno a su aire, algunos a pies, pero por delante una fila de cuatro nadando prácticamente en paralelo y a un ritmo muy fuerte, pero sin sentir la velocidad del mil anterior.
Las sensaciones son muy buenas, sigo nadando cómodo, disfrutando y observando todo lo que acontece a mi alrededor, lástima no poder alcanzar los restos del grupo precedente ya, porque estábamos haciendo un gran final de travesía.
Encaramos los últimos metros, con la última boya superada toca encarar la puerta fijada con las dos boyas Jaked negras, momento de lanzar un terrible sprint, demoledor y divertido, un nadador se escapa unos metros por delante quedando 3 nadadores más pareados por detrás, rematando el trabajo con otro sprint ya con el pie a tierra y hasta el arco de meta, pudiendo llegar a la par con mi amigo Michael Thiele….espectacular final, gran sabor de boca y sin saber ni puesto, tiempo ni ritmo medio, sabía que había hecho bien la primera parte de los deberes.
Tras recuperar un poco y finalizar rutina en el garmin, puedo verificar el gran trabajo realizado en esta radikal 7.0, buen sabor de boca, buen ritmo y fantásticas sensaciones, solo faltaba confirmar todo ello con la clasificación final.
47º puesto de la general y 6º M40, resultado más que bueno atendiendo al gran nivel de la prueba, la primera parte de la jornada estaba salvada, cumpliendo bien con lo esperado y deseado, tocaba recuperar un poco, desplazarse de nuevo hacia Calella y volver a activar el cuerpo para esa Radikal 1.5

Datos de carrera: Radikal MarBrava 7.5 k (Calella- Illes Formigues– Llafranc)

Distancia Garmin: 6747

Tiempo Garmin: 1.35.29

Tiempo Oficial: 1.35.29

Brazadas: 3873

Ritmo medio: 1:25/100 

Puesto general: 47

Puesto categoría:6

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