Radikal Marbrava 1.5

Tras terminar la travesía larga, tocó avituallarse bien, comer un poco bastante, ya que el consumo calórico habia sido notable, hidratarse bien, pecando un poco de coca-cola, pero era lo que más me apetecía después de tener tanta sal en la boca, mientras llegaba mi amigo Fran, para coger nuestras bolsas del guarda-ropa y volver de nuevo hacia Calella, donde habíamos aparcado y, en mi caso, donde hacer el cambio de bolsas, chip, gorro y demás, para afrontar la travesía corta, de nuevo con muchos inscritos, más de 500 este año.

Me bajé un poco el traje y caminamos unos 10 minutos hasta el lugar, todo ello sin dejar de atender al cuerpo, comida e hidratación, sabiendo lo que venía y como había que afrontarlo.
Hago el cambio de chip, de gorro, decido nadar con las mismas gafas, mismo traje y preparo la nueva bolsa para el guarda-ropa, para dirigirme al punto de salida de nuevo, unos metrillos de calentamiento, los justos para ubicarme bien el traje en el cuerpo y mismo ritual que siempre y que había hecho horas antes para la travesía larga, control de chip y ubicación en la playa para tomar la salida.
Ahora decido tomarla por el lado izquierdo, ahora sí, rodeado de todos los buenos nadadores y favoritos, pero era el “palo corto”, la distancia de la travesía era corta y no había opción para el fallo en la salida.
Nervios, tensión, no se si más que en la anterior salida, pero el caso es que los había y mucho, llegaba el momento de afrontar la última travesía antes de La Bocaina, el momento de dejar la poca energía que me quedaba en esos metros e intentar hacer un buen resultado final y, sobretodo, disfrutar terminando con un buen sabor de boca.
Llega el momento de la salida, unos minutos más tarde de lo previsto, pero la temperatura es genial, hace solete y el agua está genial, así que todo ayuda para que la cosa fluya. Pammmm….salida y al lío, dejando que vayan abriendo paso los crack, Pol Gil y compañía e intentando seguir su estela a pies todo lo que pueda, el objetivo primero era salvar la zona de corcheras y más estrecha de la travesía sin demasiado agobio y sin muchos golpes.
Primeros metros perfectos, pero pronto me dejo comer terreno y empiezan a cerrarme por todos lados, golpes de brazos, codos, pies….por momentos la agonía es máxima, busco mi hueco por el margen izquierdo, pero tanto me desvío que quedo enganchado literalmente con la corchera, hasta en dos ocasiones, pero no hay tiempo de mirar atrás ni si quiera de pensar, solo de remar….nado todo lo más rápido que puedo y, por fin, última boya de la corchera, el gran grupo comienza a abrirse buscando la primera boya de giro y comienza ahora mi travesía particular.
En nada, los buenos desaparecen y pronto encuentro mi camino para nadar, libremente y a mejor ritmo, aunque todavía no era el momento de apretar del todo, primero quería sortear esa primera boya para luego ya sí, poner la directa, además este primer sector, podemos sentir mucho más el mar, movidito, incluso algo más que en la travesía larga, y toca remar un poco contra corriente.
El grupo hasta esa primera boya es bastante grande todavía, pero ahora ya se puede nadar más cómodo y cada cual a su ritmo, la agonía del principio había pasado, pero también me había quedado sin pies buenos que seguir, tocaba currárselo uno solo hasta el final.
Pasamos esa primera boya, bastante cerrado a ella y sin golpes, giramos dirección Llafranc y comenzamos una larga recta con ligera corriente a favor, aunque recibiendo olas lateralmente, el nado no es del todo fácil y hay que adaptarlo al movimiento del mar, dos brazadas para tantear y al lío, bailando con las olas y nadando a buen ritmo, ya con la directa puesta.
Las boyas se ven bastante bien, igual que en la travesía anterior, debiendo, a veces, dar dos brazadas seguidas con la cabeza alzada para ver la boya, pero eso es algo normal en aguas abiertas, y más todavía si nadamos la Radikal Marbrava en la Costa Brava…..esa bravura se tiene que sentir.
Coincido en dos ocasiones con Andrea López, gran triatleta junior, pero nos separamos rápidamente, bien por las olas, bien porque otros nadadores se interponen en medio,  todos nadamos libremente, sin grupo y sin referencias claras, vamos detrás de un grupo que empieza a coger bastante diferencia, pero bastante bien colocados en la general, tranquilamente entre los 20-25 primeros, ya que entre nosotros van también varios nadadores.
El ritmo es muy bueno, las sensaciones acompañan y el mar también, intento llevar la mejor cadencia de brazada posible, aunque se nota el cansancio acumulado de la semana y de la travesía anterior, a pesar de todo se que llevo buen ritmo. Pasamos varias boyas hasta llegar a la última de giro a la izquierda también, seguimos igual, un grupo por delante y nuestro grupo que empieza a fragmentarse con diversos ataques y cambios de ritmo, son los úlitmos metros de travesía y toca darlo todo.
Mayor frecuencia de brazada aunque menor eficacia, así lo siento, pero las ganas de mantenerme ahí delante y de seguir peleando esos puestos me pueden, empieza el sprint final, los últimos 400 metros, ahora sin sentir esa corriente, más o menos, favorable y peleando para entrar rápidamente a la bahía de Llafranc.
Tenía todavía presente la imagen de la travesía anterior, esa última boya y la puerta hecha con esas boyas de Jaked, así que tenía clara mi trayectoria. El grupo se abre y peleamos a tope esos puestos, es duro pelear entre jóvenes e intentar mantenerse con ellos, pero sacan ese punto máximo que en solitario o en grupos de mayores no consigues dar.
Diversión en estado máximo y puro en estos últimos metros, terminando fuerte y con un muy buen sabor de boca, encaro esa recta final con mejor brazada de la que comenzaba ese largo sprint, siento como en mi cara se dibuja una sonrisa de satisfacción, estaba a punto de terminar, posiblemente, uno de mis mejores entrenamientos para La Bocaina, junto aquel doblete de Marnaton Cadaqués.
Braceo a tope y consigo salir del agua en 15ª posición general, buena posición teniendo en cuenta los nombres que hay delante, totalmente inaccesibles para mi el 90% de ellos, así que contento, feliz de terminar por tercera vez esta Radikal 1.5, y satisfecho de estar un año más delante, después de ganar la primera edición y terminar el 14º en la segunda edición, ahora años más tarde sigo peleando en esos puestos, aunque esta vez, mi premio fue poder ganar la categoría M40 con bastante solvencia.
Tiempo  final de 23.03 para completar los algo más de 1700 metros que salieron.
Ahora sí, lista la última travesía, el último test antes de La Bocaina, terminar así la preparación, a falta de la última semana de puesta a punto, siempre ayuda en motivación y confianza, y la verdad es que puedo estar contento de esta temporada de aguas abiertas, a falta de culminarla en el objetivo para el que me he preparado.
Llegaré con más de 300 k nadados en 9 semanas de preparación, bastantes más, y con un buen % de metros de calidad en competición, que son los que más curten y más ayudan para el objetivo, ahora tocará valorar y saber ver y asimilar todo aquello que hemos conseguido y dejarlo ver el día clave.
De momento, recordamos ese podio en categoría M40 como campeón y ese 15º puesto general, la próxima nadada en el mar será ya en el Atlántico

Datos de carrera: Radikal MarBrava 1.5 k (Calella– Llafranc)

Distancia Garmin: 1751

Tiempo Garmin: 23.03

Tiempo Oficial: 23.03

Brazadas: 894

Ritmo medio: 1:19/100 

Puesto general: 15

Puesto categoría:1

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