Marató de Barcelona 2018

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Un año más formé parte de la mejor maratón que haya participado nunca, de la más emotiva, la más familiar y la que más me gusta de todas. 40 ediciones de la Marató de Barcelona, en 13 de ellas he podido estar presente, son ya 10 ediciones seguidas y, la octava como liebre oficial…..resumiendo, mi 42ª maratón.

Todavía recuerdo mi debut en la distancia, en Vic, el 2001…..fue una pesadilla enorme, con consecuencias fatales pero de la que pude aprender mucho y con la que quedé marcado para siempre…..desde el km 38, viendo meta y cuesta abajo, llorando a lágrima viva, emoción y dolor a partes iguales…..qué pena que se perdiera esta maratón.
Llegaba con menos km en mis piernas que otros años, pero creo que con los deberes bien hechos, alguna tiradilla larga, ritmos de carrera entrenados y afrontando la carrera con muchas ganas e ilusión, la suma de todo me llevó a poder cumplir, una vez más, con mi tarea de liebre y finalizar en el tiempo deseado y estimado.
Tras un sábado complicado, con muchas tareas que hacer, jornada laboral y llegando a casa algo tarde, tocaba descansar lo máximo posible para despertar en el mejor estado posible a la carrera. Poco más de 5 horas de sueño y al lío, por suerte, la noche anterior había podido descansar y dormir un poco más, pensando ya que la noche del sábado sería complicado hacerlo.
Me despierto y ritual de siempre, buen desayuno, preparación de todo el material de carrera, alimentación y rumbo a Barcelona, primero recogiendo a Artur, que se marcó un señor maratón y luego a Manel Alcántara, que me acompañó por sexto año consecutivo a la prueba.
Viajamos con tiempo, estacionamos bien y bastante cerca, y nos dirigimos a la zona de salida, donde debía encontrarme con mis compañeros liebres, y prepararnos para la salida.
Nos cambiamos, hacemos foto oficial y nos dirigimos cada uno a su cajón correspondiente, este año, de nuevo, volvíamos a ser el primer tiempo del segundo cajón de salida, con lo que deberíamos tener una salida relativamente cómoda y fácil.
Esperamos nuestro turno, viendo salir a los élite, sillas de rueda y primer cajón….son momentos emotivos y que te ponen la piel de gallina, la música, el ambiente, los nervios…esos momentos me encantan, me animan, me motivan y ponen a punto para la prueba, sales enchufado a tope.
Escuchar “Barcelona” a todo trapo mola, salir con “Thunder” mola más….pasados unos 3 minutos del primer pistoletazo, llega nuestro turno, empezamos….este año con mis 3 compañeros, Feliciano y Antonio repitiendo y Robert Tarrago volviendo al grupo de 3.15 de nuevo, la quinta liebre no se presentó….
Empezamos a rodar, fácil, algo abiertos y dejando que, poco a poco, los atletas que nos querían tomar de referencia se fuesen acercando a nosotros, tranquilamente y sin nervios pronto nos hacemos con el ritmo de carrera, y pronto debemos olvidarnos del gps como referencia ya que los km no cuadran del todo, la referencia a tomar, hoy y siempre, es el pk real.
Carrera muy cómoda de inicio, tomando con mucha calma los tramos de ligera subida, primero muy tendida hasta el km 5, pk que pasamos con el tiempo muy ajustado al manual, 22.54 real para los teóricos 23.06. Superamos el primer avituallamiento y, a partir de entonces encontraremos hidratación cada 2.5 k aproximadamente.
El día era algo bochornoso, con lo que empezamos a animar el grupo bien pronto, a advertirles que no descuidaran la hidratación y a ayudarles a hacerlo, mis compañeros y yo intentábamos repartir agua entre todo el grupo para que los corredores que iban por el centro no tuviesen que desplazarse a los lados y para que no hubiese cruces incómodos o caídas, en estos primeros avituallamientos, la mayoría de corredores quieren coger sus aguas ellos mismos, pero con el paso de los km, dejan que seamos nosotros quien avituallemos a los corredores y, poco a poco, se centran en solo correr, que es lo que vamos repitiendo continuamente, deben olvidarse del crono y solo correr cerca de nosotros, nuestra tarea es darlo todo para llegar en el tiempo estimado.
Pasando por el Camp Nou, encaramos el tramo de subida más importante y que nos llevaría a la Diagonal y al segundo avituallamiento. Todo en orden hasta el momento, llevando un grupo muy numeroso y grande, con amigos y conocidos en el mismo, mis compañeros y yo trabajando cómodos, bromeando y disfrutando mucho, estaba claro que la maratón no había hecho más que comenzar, pero también quedaba atrás la parte más dura, quizás menos bonita o entretenida de la misma pero también llevadera ya que son los primeros km de carrera y hechos al ritmo que toca no pueden hacer daño.
Comenzaba el segundo tramo de la maratón, me gusta dividir la carrera en partes, no por km, sino por recorrido, características o puntos clave que tengan algo diferente, el primero, de salida, ya quedaba atrás, pase por el campo del Barça y llegada a la Diagonal, en el punto más alto de carrera, el segundo nos llevaría hasta la Sagrada familia, sobre el km 16-17 de carrera, posiblemente el tramo más rápido o uno de los tramos más rápidos del circuito, bajada desde la parte alta, pasando por la Gran Vía, siempre en sentido favorable y con tan solo un pequeño tramo de subida en el Paseo de Gracia.
Hablamos los pacers e intentamos buscar algo de tiempo, siempre sin forzar en este tramo de bajada, al pase por el km 7.5 vamos exactos al crono y al pase por el km 10 marcamos 46.14, para los 46.13 teóricos de manual. No nos ponemos nerviosos, pero no conseguimos el margen deseado, toca seguir trabajando, ayudando y animando al grupo, eso sí que nos está saliendo bien.
Empiezan los comentarios, si vamos bien? si vamos rápido? si vamos lento…y siempre decimos lo mismo, olvidad el reloj y limitaros a correr, hasta el momento los 4 pacers llevamos buenas caras y todo avanza en orden.
Llegamos a la Gran Vía, animando un poco más el ritmo tras un “descenso” muy muy cómodo y sin excesos, pasando por las Arenas como siempre a petar de gente, otro punto bonito de carrera.
Antonio y yo vamos ligeramente por delante, repartiendo aguas en el grupo y “regalando” metros a nuestro gps, y casi olvidándonos de él como referencia, giros abiertos, tramos sin seguir la linea azul y va y vienes en los avituallamientos nos lleva a un descuadre importante ya, pero teníamos claro el ritmo, las piernas lo llevaban y la cabeza lo sabía.
Buen ambiente y buen ritmo en la Gran Vía que nos deja en el Paseo de Gracia, a reventar de gente, con mucha animación, fotógrafos y lanzados de manera que, la ligera subida, se aplana para nosotros, superando el primer tercio de carrera y pasando el km 15 de carrera en 1.09.02, ahora sí con 17″ de margen a nuestro favor, insignificantes sí, pero de gran valor mental para nosotros, los pacers, y los corredores que nos acompañaban, estábamos haciendo buenos esos km rápidos y favorables para poder compensar algún tramo puñetero que quedaba, como Pujades y, sobretodo, el Paralelo.

Llegamos a la zona Sagrada Familia, otro de los puntos que me encanta, y es que poder “pasear” así por Barcelona no se puede hacer todos los días…..un auténtico lujazo. Momento piel de gallina, foto al canto y seguimos corriendo…..tocaba seguir muy concentrado y no descuidar aspectos clave como la hidratación y alimentación, en ese punto, ya llevábamos aguas en la mochila, aunque no hacían falta, y algún gel “extra” por si acaso.
Superado el segundo tramo, tocaba encarar el tercero, desde la Sagrada Familia hasta el Puente de Calatrava, pasando por la Calle Valencia, el ida y vuelta de la Meridiana, en este tramo llegaríamos ya al km 23 aproximadamente de carrera y superaríamos la media maratón, comenzaríamos a restar como me gusta decir cuando superamos los 21.1 k de carrera.
Calma y buen ritmo en este tramo, muy constantes, y abarcando un grupo muy numeroso todavía, pocas bajas, al menos, detectadas desde que partimos y todavía con buenas caras, ahora rodábamos Feli y yo un poco más avanzados y Antonio y Robert lo hacían un poco por detrás.
Llegamos a Meridiana, un tramo poco atractivo, la verdad, al que hay que buscar algo positivo y motivador para sacarlo hacia delante, el hecho de poder ver amigos, conocidos o simplemente a “los corredores rápidos” de la prueba pasar te ameniza la subida, y al bajar más de lo mismo, pero ahora con el terreno favorable también……uno de los momentos bonitos es cuando nos cruzamos con los compis liebres de otros tiempos y nos chillamos y animamos…..mola, mola mucho.
Llegamos a Sant Andreu y encaramos ya el km 21 y esa primera media maratón, larga de gps, pero dentro de los límites normales…..cierto es que había “regalado” muchos metros durante esta primera parte de carrera ayudando en los avituallamientos, pero había ganas de saber en cuanto pasábamos, el pase fue de 1.37.01, 29 segundos mejor de la teoría, poco margen pero suficiente.
Los dos siguientes km nos acercan al Puente de Calatrava y cerramos este tercer tramo (personal), seguíamos con la carrera lanzada, al ritmo, con buenas sensaciones y con todos los pacers enteros y trabajando al máximo. El siguiente tramo nos acercaba al “muro”, al km 31, bajada por Gran Vía, Rambla Prim y tramo de ida y vuelta por la Diagonal, km muy llanos y fáciles, aunque ahora ya la acumulación de km empezaba a sentirse en las piernas y a reflejarse en los rostros.
Los ánimos de la gente, amigos, conocidos, público ayudaban mucho, motivaban y hacen que en ningún momento te rindas, pero las sensaciones de carrera van y vienen, ya no son las mismas para nadie, y a unos les afectan más y a otros menos. En mi caso, las zapas empiezan a castigar mis pie, hasta la media había rodado bien, cómodo y creo que sin roces y molestias, pero en el km 25 empiezan a dolerme mucho los pies, la planta especialmente y alguna de las uñas del pie izquierdo, toca trabajar a fondo y desviar la atención.
Seguimos corriendo Feli y yo por delante, y Antonio y Robert por detrás, el grupo empieza a sufrir y empieza a haber alguna baja, es un tramo fácil de “mapa” pero complicado por el momento de maratón que es, algún corredor se deja caer, mientras que alguno que pasamos se une al grupo, quizás por tener el tiempo de referencia, quizás para no perder más tiempo al final de carrera.
En el km 28 solo la Torre Agbar me anima, el dolor de pies es increíble y una de las ampollas parece petar por si sola, siento en el pie unas sensaciones extrañas y nada agradables, el pie izquierdo “solucionado” mientras que toca lidiar con el derecho. Encaramos ya el km 30 para acercarnos al 31 y cerrar este cuarto tramo, seguimos en tiempo y rodando “fácil”
Mantenemos esos segundos  de margen en el 30 y toca hacer el último esfuerzo, encaramos ya el quinto tramo, que nos dejaría ya en Plaza Catalunya, sobre el km 37, poco más y con todo encaminado.
En este punto perdemos de vista a Robert Tarragó, Antonio corre con nosotros e incluso un pelín adelantado, saliendo a la Ronda Litoral, temiendo el viento, pero que resultó más llevadero de lo esperado.
Dolor de pies muy importante, pero había que olvidarse de ello y seguir corriendo, últimos toques de alimentación pero no de hidratación, el bochorno era importante y era vital beber un poco en cada avituallamiento e incluso refrescarse un poco la cabeza. Pronto perdemos de vista a Antonio y seguimos Feli yo al mando del grupo, corriendo al ritmo e intentando llegar al Paralelo con esos 30-40 segundos a nuestro favor, cada vez cuesta más y en nuestros rostros se observa la diversión y el sufrimiento a partes iguales.
Había que llegar a las Torres Mapfre, desde allí, el recorrido era más atractivo hasta cerrar este quinto tramo en Plaza Catalunya, Marina, Pujades y el majestuoso Arc de Triomf, no dejamos de animar al grupo, hidratarlos y decir que vamos bien, que está todo controlado y que llegados a ese punto solo hacía falta hacer un pequeño esfuerzo más para culminar el gran trabajo hecho hasta entonces.
Por desgracia para nosotros, el grupo cada vez era más pequeño, pero motivaba mucho ver alguna cara “feliz” que seguía ahí, con nosotros, y que nos acompañaba desde el km 0…..ese era nuestro mejor y mayor premio.
Nos adentramos en Marina, dejando atrás las torres y pensando ya en Pujades, recordando el tramo final de la Mitja de Barcelona, tramo que habíamos hecho tan solo unas semanas atrás Feli y yo, pero un pelín más rápido, jejejeje…..nuevo avituallamiento y objetivo Arc de Triomf, otro de los puntos que me encanta de la prueba, como siempre ambientazo en este punto y piel de gallina, que lujazo poder pasar por debajo corriendo y sentir el calor del público al salir.

Llegados a este punto ya teníamos “otra subida” hecha, todo en orden, ritmo controlado y esos 30″ que seguían jugando a nuestro favor, segundos que necesitaríamos en el Paralelo casi seguro. Encaramos ya rumbo hacia Plaza Catalunya y el km 37 de carrera, ahora ya solo cabe pensar en positivo, desde aquí no vale pinchar o caerse del grupo, lo más difícil estaba hecho y solo quedaba disfrutar y saborear el premio en los km finales de carrera.
Empezamos el último tramo, desde dicha plaza hasta meta ya, buena y agradecida bajada este año por Via Laietana, evitando otro punto espectacular de carrera, Portal de l’Angel y Catedral, pero aligerando un poco más el trazado, en mi opinión…..aunque no tan emotivo y bonito, personalmente, me gusta más el antiguo, llaneo hasta Colón y subida por el Paralelo hasta Plaza España y encarar ya los dos cientos últimos metros hasta meta….muy fácil sobre el papel, no tanto en carrera.
Animamos el grupo y lo forzamos un poco hasta ese punto, dejándonos llevar y recuperando un poco el aliento en la agradecida Via Laietana, las piernas pesan, el viento se deja notar, los pies arden….pero la ilusión, la pasión y las ganas seguían intactas.
Bajamos toda la calle al ritmo, sin obtener más beneficio en forma de segundos, pero pensando en positivo, ya nos faltaban casi dos km menos. Llaneamos bien, cómodo, haciendo un poco de broma y esperando el paso por el km 40, con las duchas, con el speaker y con mucho público también, son unos metros muy amenos, pasan sin pensar en nada más que llegar ya a meta.
Pasamos Colon y animamos al grupo, ya solo queda sufrir y disfrutar por igual los últimos km y recoger el premio del tiempo realizado, que era también el deseado de aquellos que decidieron acompañarnos, el grupo empieza a fragmentarse, algunos se aventuran antes, otros después, otros aguantan con nosotros y alguno que otro baja el ritmo….son minutos de máximo desgaste, ánimos, correr, concentración….pero el cansancio y el desgaste ha sido importante en los 40 km anteriores y eso se paga, todo el mundo lo paga, unos más caro y otros menos caro.
Hacemos un último esfuerzo y lanzamos el grupo, el viento es muy notable, y en nuestro caso nos vemos muy mermados con la bandera en la espalda, peleamos, sudamos y en nuestro rostro se refleja ese desgaste, ese sufrimiento y, porqué no decir, dolor también…
Mi compi Feli va y viene, no se encuentra muy bien en estos últimos metros pero sigue peleando a mi lado, en mi caso, el dolor de pies es insoportable ya, pero solo veía la meta en mi mente, en el 41 se nos van unos cuantos segundos y camino del 42 se nos van los otros que quedaban….el Paralelo ha sido este año nuestro Tourmalet, casi nos derrota, los ánimos son mutuos entre corredores y pacers, entre nosotros, aunque ahora la risa no se dibuja en nuestros rostros….la satisfacción va por dentro, por fuera simplemente se ve el trabajo realizado en esos 42 km corridos al ritmo.
Pase por ese km 42 y toca dejarse llevar, cambiar el chip, quitarse cualquier presión, disfrutar, y sentir el calor del público, la música, Alberto con su micro y disfrutar esos metros finales como el que más…..hoy no corríamos para nosotros, pero también sentíamos esa meta de una forma muy intensa, también nos la habíamos ganado.
Cruzamos meta clavando el tiempo un año más, 3.15.02 exactamente, una Maratón de Barcelona que no olvidaremos fácilmente, que nos enseñó su cara bonita y su cara menos bonita, que disfrutamos y que, finalmente, también sufrimos….Este Paralelo lo recordaremos unos cuantos días.
Feliz de poder terminar un año más en el tiempo estimado, ya son 8 años seguidos corriendo en este tiempo como “pacer” aquí, en casa, en Barcelona, mi 10º año consecutivo y 13º en total….se dice pronto, pero hay que correrlo….jejejeje…..feliz de cumplir 42 maratones en Barcelona y feliz por poder estar con el paso de los años allí donde quiero estar.
No fue una carrera fácil en general, supimos controlar bien el grupo, llevarlo bien y de forma regular durante toda la carrera pero “algo” sucedió que nos dificultó mucho más la faena que otros años, ya salimos una liebre menos de inicio, perdimos 2 por el camino y Feli y yo sufrimos mucho los metros finales de carrera, hubo que ir superando obstáculos, y luchar con el dolor de pies que ambos sufrimos, también mis otros compañeros, causado por las zapas que llevamos este año…no fue fácil, pero una vez cruzada la meta y medalla en el cuello, todo se ve diferente.
Toca aprender de los “errores”, detectar aquellos puntos que no funcionaron del todo bien y repararlos para que no vuelva a suceder.
Mi carrera particular fue tranquila en lineas generales, llevadera, a un pulso medio más bajo de lo habitual, supongo que la buena semana de entrenamientos que precedía tenía algo que ver, con metros de más, había sido muy generoso en las curvas, sin apurar la linea azul, y trabajando mucho en los avituallamientos y, todo eso, al final sale…..pero, repito, valió la pena.
Toca felicitar a la organización por seguir teniendo una gran prueba, a los cientos de voluntarios que estaban esforzándose más que nosotros, los corredores, para que todo saliera bien, a la seguridad de la prueba (GUB), a todos los participantes y finishers, los que consiguieron sus marcas y a los que no, por supuesto también a todos mis compañeros “pacers” que lucharon y lo dieron todo para que aquellos corredores que confiaban en ellos consiguieran sus objetivos, y agradecer a los mismos el poder estar una vez más ahí y participar, en mi opinión, de la mejor maratón a nivel nacional.
Mi deseo, volver a repetir en 2019!
Como siempre, la Marató marca un antes y un después en mi temporada, cambian muchas cosas, entre ellas la forma de ver las cosas y, ahora, a tiro pasado, parece que todo se ve algo mejor, así que cambiamos el chip y empezamos a prepararnos para la temporada de triatlón, que en principio no será muy extensa, y la temporada de aguas abiertas, toca ir definiendo mi calendario 2018
Datos Carrera: Marató Barcelona (42.2)

Distancia Garmin 910: 43.430

Tiempo Garmin: 3.15.05

Tiempo Oficial/Real: 3.15.02

Ritmo medio: 4.29

Kcal: 1718

Ppmedio: 126

Ppmáximo: 158

Desnivel positivo: 170 m

Posición: 1249

Un comentario

  1. Genial la crònica! L any que ve tornarem i esperem que us pugui seguir Fins al final . Gràcies

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