Marnaton Begur 3 k

Un año más y una vez más Begur, Marnaton por supuesto.

Siguiendo la linea del año pasado de ir progresivamente acumulando metros me decanté, por segundo año, por la travesía corta, de tan solo 3k, con la idea de priorizar más los entrenamientos y las travesías “objetivo” pero sin dejar de acumular experiencias open water y, si se puede, competir un poco.
La idea era buena, pero a 9 días de la travesía tuve un pequeño accidente con la moto que me dejó KO, evidentemente, no creí, de inicio poder ir a nadarla, ni tan solo ir de espectador, pero, con paciencia, buen hacer, buenas curas y las ayudas de mis amigos pude recuperar bastante más rápido de lo previsto y hacer alguna inmersión en el agua y poder plantearme el nadar en Begur.
La recuperación debía ser lenta, y para mi lo fue, 6 días con 2 muletas y 2 con una, empezando a caminar sin el día de la prueba, eso sí, apoyando lo justo, caminando cojo y mal y, por supuesto, sin poder correr.
Cojo el alta voluntaria, alta laboral pero no médica, ya que estoy pendiente de más pruebas, pero quiero y necesito moverme ya y aunque no pueda correr, caminar ni pedalear, sí que puedo nadar, lento, sin mover la pierna izquierda, sin impulsar en los giros, pero puedo moverme
Indeciso hasta última hora, primero por mi estado, después por el posible mal tiempo y tercero por no tener a punto mi neopreno habitual para este tipo de pruebas, sí que tenía otra opción sin mangas, pero sin estrenar todavía….así que parecía que todo se aliaba para que no participara.
A última hora del sábado decido sí ir a nadar, sin pretensión alguna, sin objetivo pero con ganas de sumar una experiencia más, según lo previsto, con ganas de nadar y con ganas de ver como respondía mi cuerpo tras muchos días parado.
Traje de neopreno nuevo, dorsal 405 y opción corta de Marnaton Begur, de Sa Tuna a Sa Riera, más de 400 participantes en la prueba y un día gris, con algo de lluvia intermitente en los momentos previos a la salida, algún trueno, algún relámpago y con el mar en calma el tramo que teníamos a la vista, aunque ya alertados por David Campà de que nos esperaba un tramo movidito.
Escenario bonito y de lujo para nadar y disfrutar de una jornada de aguas abiertas.
Llego bien de tiempo para recoger el dorsal, preparar las cosas y desayunar en el sitio antes de tomar el bus hacia el punto de salida de la travesía, Sa Tuna, todo en orden, saludo a amigos, compis y hacemos bromas, comentamos batallitas y hacemos fotos, todo vale para amenizar la espera y calmar los siempre nervios de antes de una prueba.
Media hora antes de comenzar me coloco bien el traje, bien protegido con vaselina las zonas cuello, hombros y espalda, ya que no estaba familiarizado con el traje y no quería sorpresas, y comienzo a calentar un poco, solo mover el cuerpo, recordar la mecánica de la brazada, sentir el agua, fresquita, sentir el mar y ver la ubicación de las primeras boyas, ver la corriente y decidir el lugar de salida de la travesía, que por suerte para mi, sería desde dentro del agua, flotando, entre 2 boyas y lejos de la orilla.

Últimas indicaciones de David Campà y poco a poco nos vamos concentrando todos los participantes en la zona de salida, entramos en el último minuto y comenzamos a nadar tras el bocinazo de salida.
Ubicado por el palo largo esta vez, buscando la parte más exterior, quería evitar, primero de todo, golpes, y después temía no tener una buena salida y quedarme cerrado entre rocas, así que conservador de salida, buscando siempre el exterior sin alejarme mucho del palo corto, había que evitar males mayores pero sin regalar muchos metros de salida.
Primeras brazadas nadando muy largo, muy suelto, muy descansado, con el agua fresquita y algo turbia y que no tardaría en embravecer. Veo como un grupo bastante numeroso coge ventaja, por detrás acosan muchos nadadores, pero sigo teniendo vía libre por el lado derecho, pudiendo pasar la primera puerta de boyas bien ubicado, sin regalar metros.
A partir de ese momento el mar empieza a jugar, se empieza a notar movimiento, y el vaivén de las olas empieza a hacer una selección natural, la primera, y posiblemente, la más importante. Empieza la dispersión de nadadores y los grupos se rompen, si hasta entonces había nadado cómodamente, ahora podía seguir haciéndolo, pero tenía que buscar el mejor camino, el menos movido o por donde trazar mejor, empieza la diversión y empiezo a sentirme a gusto.
Miro bien las boyas, tomo referencias y nado por instinto, confiando en mi, disfrutando y, creyendo llevar un buen ritmo. Pronto enlazo con Marc Mondage, un referente para mi y una buena referencia en carrera, nadando allí estaba en carrera.
Sigue rompiéndose el grupo y comenzamos a mezclarnos con los últimos de la travesía larga, con lo que es muy importante no perder de vista nuestro color de gorro. Son momentos de máxima diversión, de movimiento de agua y empiezan a aparece alguna medusa, se ven bien, medusas blancas y claras, pequeñas y grandes pero que se esquivan bien y que se ven venir también muy bien.
Miro de reojo el reloj, superados los primeros 1400 metros al paso por el punto de avituallamiento y seguía nadando cerca de Marc, otra chica y dos nadadores más, me sentía a gusto ahí, nadaba cómodo y nuestras trayectorias eran similares.
El mar seguía algo bravo, aunque empezaba a ser más rápido, desde que salimos se notaba una corriente en contra, una suave corriente que dejaba nadar bien, aunque no tan rápido como quizás quisiéramos, y estábamos a punto de superar el tramo más complicado de la travesía, a partir de esos 1500+600 metros el mar quedaría en calma y con tan solo esa ligera corriente en contra.
Poco antes del giro a izquierda, al paso por un paso estrecho, bien balizado pero con mucha afluencia de nadadores, la mayoría del grupo de la travesía larga, rompe el grupo en el que iba, quedándome solo con la chica, pierdo de vista a Marc, aunque intuyo su ubicación, seguía próximo a mi.
Sigo nadando cómodo, buscando un nado largo, no castigador y que no me haga daño, y lo consigo. Creía estar siempre entre los 20 primeros, y así era, pero faltaba rematar la faena.
Me alcanza otro nadador por detrás, nada muy rápido, pero se detiene a menudo para mirar boyas, tomar referencias o ves a saber porqué, el caso es que voy nadando muy próximo a él y sigo próximo a la chica con la que ya llevaba más de la mitad de travesía. Intuyo que es un nadador de mi categoría, por su aspecto, y decido intentar no perderlo de vista, al menos, por delante.
Intuyendo ya el pase por los 2 k intento hacer un cambio de ritmo, pero se nota mucho la falta de ritmo y esos días parado, además la pierna empieza a quejarse y siento que ese abuso de patadas en el tramo movido me ha castigado demasiado. Peleo por seguir allí, en carrera, y cerca de los que tenía como referencia, por delante a pocos metros un grupeto con 3-4 nadadores, a los que confiaba dar alcance, pero no fue así.
Mientras, seguíamos avanzando nadadores de la larga, y la chica y el otro nadador seguíamos próximos unos a otros, sin poder distanciarnos unos de otros, y así vamos encarando la llegada a Sa Riera.
Vamos nadando y, poco a poco, llegamos a una zona más familiar y empiezan a divisarse ya las boyas de Sa Riera, las dos puertas por las que deberemos pasar antes de encarar el arco de meta.
El ritmo se acelera, me mantengo allí pero no puedo dar más, así que como mal menor, me fijo como objetivo llegar en ese grupo, incluso podemos pasar otro gorro naranja, pero ya no daríamos alcance al grupo de delante, mientras, los adelantamientos a nadadores de la larga nos separan por momentos y, por fin, encaramos la recta de meta, última puerta de boya superada y delante nuestro, momento para el sprint final, encaramos las dos últimas boyas hasta meta.
Buen final, pero sin poder hacer referencias, llegando junto a los otros nadadores a poner el pie en el suelo, pero allí pasó lo que tenía que pasar…..no podía correr, me dolía mucho el simple hecho de apoyar la pierna, me resigno y salgo del agua poco a poco, cojo y cediendo 2 puestos de mi categoría y el de la chica que, por supuesto no me importaba y tampoco iba a esprintar, jejeje….así pues, hubo que conformarse con otra medalla de chocolate, si al menos nos dieran una tabletilla de choco? jejeje dejaría mejor sabor de boca un cuarto puesto
Contento con la experiencia vivida, con mi nado en esta travesía, sin estar bien conseguí defenderme bien y estar bastante delante, no todo lo que quisiera, pero no quedé lejos de donde suelo estar siempre.
A preparar la próxima con más ganas, más entrenamiento y más ilusión, próxima parada Marnaton Sant Feliu, este año, probando distancia nueva, los 12 k

Datos de carrera: Marnaton Begur 3k

Distancia Garmin: 2989

Tiempo Garmin: 43.07

Tiempo Oficial: 43.2

Brazadas: 1743

Ritmo medio: 1:27/100 

Puesto general: 18

Puesto categoría: 4

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