Marnaton Sant Feliu de Guíxols 12 k

Primera prueba “grande” o larga de la temporada, una prueba clásica en mi calendario particular, pero que hasta el momento nunca había nadado en su versión “larga” de 12 k, siempre me había quedado con los clásicos 6, desde Canyet a Sant Feliu.

Este año me animé a nadar más volumen y preparar mejor esta prueba, este año sí, en su versión larga y, a la vez, serviría de prueba o test para los 30 k de la semana siguiente en el UltraEbre, sería la última tirada para probar sensaciones y algo de alimentación.
Llegaba con un buen volumen en el cuerpo, habiendo hecho, creo, muy bien los deberes y con confianza para poder desenvolverme cómodamente durante la prueba, eso sí, la semana de la prueba tocó bajar volumen progresivamente e intentar llegar al sábado lo más fresco posible física y mentalmente.
La pierna parece que mejora, aunque muy despacio, sigo con momentos y posiciones muy dolorosos pero por suerte, puedo seguir nadando. Esta semana necesité una buena descarga de espalda e isquios, es lo que tiene cojear un poco, terminas cargando hasta lo que no utilizas.
Viernes de traslado a Sant Feliu de Guíxols para recoger la bolsa del nadador y asistir al briefing obligatorio de la prueba, conocer de primera mano las últimas indicaciones y aclimatarse en la zona, las condiciones marinas eran espectaculares, realmente buenas, tanto en temperatura como en estado del mar.
El sábado tocaba madrugar, a las 5.30 suena el despertador, me aseo, preparo el desayuno, mi típico desayuno en días de entrenamiento y carrera, me visto y preparo todas las cosas, decido comer en el bus mi preparado, para ajustar un poco más el tiempo de espera tras el desayuno, y es que todavía faltaba mucho para comenzar a nadar, y no sabía cuanto podría durar la travesía.
A las 6.30 montamos en el bus y comenzamos el traslado a Tossa de Mar, justo entonces aprovecho para desayunar, rápidamente, que hambre tenía, ese primer desayuno, viaje tranquilo y relajado, evitando la carretera de curvas y resultando un viaje agradecido y muy llevadero, comentando alguna batallita, como siempre, en el bus entre swimmers.
Llegamos pronto a Tossa, sobre las 7.20-30, momento para ultimar la preparación, visita al wc, terminar el desayuno, hidratarse un poco e ir preparando el neopreno y la comida para la travesía. Entre amigos y compañeros vemos las salidas de los otros grupos, escuchando también las últimas indicaciones de David Campà. Salidas desde las 8 de la mañana y cada 12 minutos hasta la última, la mía, a las 8.36, con el grupo rápido, un grupo para tener mucho respeto y porque no admitir también que un poco de miedo, y es que tener que nadar los primeros 6 km neutralizados con nadadores de tal talla, asusta, por suerte teníamos hasta 3 opciones de aviso si nos descolgábamos, pero no quería pensar en ello, confiaba en mi, me creía capaz y tenía que intentarlo, solo saliendo con los buenos tendría opciones de hacer una buena clasificación final.
Por fin llega nuestro turno, todo a punto, agua probada, neopreno ajustado e indicaciones asimiladas, por delante 12 k de nado para unir Tossa con Sant Feliu de Guíxols, 6 k neutralizados, nadando en grupo y con parada de 4 minutos para avituallar cada 40 minutos de nado, es decir, dos teóricas paradas antes de llegar a Canyet, punto de inicio de los últimos 6 k ya de pura competición.
Empezamos a nadar, me ubico por el margen izquierdo de inicio, buscando sensaciones, alargar bien la brazada y, sobretodo, sentirme cómodo en el agua. El ritmo es muy cómodo de inicio, nadamos todos bien apareados, juntos y avanzamos compactos, no tardaría en sentirme algo más que a gusto en el agua nadando y alcanzaría ese momento “clímax” que tanto me gusta…en apenas 10 minutos de nado ya me sentía genial dentro del agua y olvidándome por momentos de lo que estaba haciendo, simplemente debía dejarme llevar, nadar largo, bracear y no perder el grupo, tan relajado conseguía estar que podía cerrar los ojos y nadar tras pies por sensaciones, abriendo de vez en cuando los ojos para no despistarme y quedarme demasiado rezagado.
Temperatura genial, mar en perfecto estado y buenas sensaciones, todo parecía ir en orden y de la manera soñada, miraba de reojo el reloj, más que nada para tener en cuenta el tiempo de nado y saber el tiempo que faltaba para parar, no sufría por el ritmo, ya que lo sentía cómodo y muy llevadero, pero sí que saber que faltaba poco para esa pausa ayudaba psicológicamente a seguir avanzando con más confianza.
Pasada la media hora parece que el ritmo se acelera un poco, a lo lejos empezamos a ver un grupo de los que había salido antes y eso sin querer, supongo, hizo que el grupo comenzara a acelerarse un poco, pero siempre llevadero para todos, sin nadadores descolgados y, aparentemente, sin sufrir ninguno hasta el momento. Llegamos a los 40 minutos y puntualmente iniciamos la parada, 40.27 de nado y 2767 metros nadados, ritmo algo inferior a lo previsto, pero el mar no estaba tan bien como lo habían pintado o esperábamos, el ritmo era correcto.
Bebo un vaso de coca-cola, me tomo un gel y me relajo un poco esperando las indicaciones para partir de nuevo.
La pausa se alarga algo más de lo previsto, más de esos teóricos 4 minutos, supongo que al tener el otro grupo próximo, nos frenaron un poco más, la pausa se alargó casi hasta los 6 minutos.
Reanudamos la marcha y ahora sí pronto se nota un ritmo mejor, más o potente, pero siempre llevadero, me sentía cómodo dentro del grupo y por el simple hecho de haber superado ya ese primer tramo de 40 minutos me sentía mejor, más capaz y con más confianza. Misma táctica que de inicio, dejarme llevar, solo nadar e intentar acoplarme dentro del grupo y no desgastar mucho.
Todo un lujo nadar por momentos, codo con codo, con nadadores increíbles como Mario Guillén, Rafa Cabanillas, Félix Parrilla, Mireia Gómez, Popy, Marc Mondage, Gerard Alemany, Judith Torras, Antoni Pérez entre otros muchos.
Este segundo tramo es más activo, más cambios, yo también me muevo más dentro del grupo, nado por el exterior, por el interior, a cola e incluso delante, las sensaciones son geniales y estaba disfrutando mucho, recordando grandes y buenos momentos de mis mejores travesías y, sobretodo, de experiencias bocaineras.
Seguimos avanzando y, de nuevo, a medida que se acercaba el momento de parar, siento como el grupo se acelera un poco, de nuevo con el grupo de delante a tocar, pero la embarcación guía nos lleva ligeramente hacia dentro, evitando que nuestra parada coincida con el grupo, tras 41.12 minutos volvemos a parar, ahora con 2900 metros nadados en este intervalo, a un ritmo más alto y más cercano a lo previsto.
De nuevo repito avituallamiento, un poco de coca-cola, un gel, y a esperar el momento de partir de nuevo y llegar ya a Canyet, donde haría la última parada, sobre el papel, antes de comenzar el último tramo de 6 k.
Estábamos cerca de la mitad, pero quería hacer ese  “break” psicológico en Canyet, haciendo mi tercera parada.
Ahora sí, al comenzar a nadar, cada nadador a su ritmo, el grupo empieza a romperse y llegamos a Canyet de manera escalonada, tras un buen sprint de casi 600 metros, los más rápidos hasta el momento de la travesía y los que empezaban a poner a cada uno de nosotros en su sitio.
Llego a la playa, me saco otro gel del traje de neopreno, me lo tomo rápido, tiro el envoltorio a la basura, paso control de chip y comienza el tramo final, los últimos 6 k de travesía, los 6 k que ya conozco bien, los 6 k totalmente balizados y los 6 k de pura y dura competición.
Empiezo a nadar a mi ritmo, sin mirar hacia atrás y encarando ya la primera boya, por allí se veía ya la cola de nadadores de la salida de 6 k, que habían salido unos minutos antes, pronto los gorros blancos empezarían a mezclarse con gorros de todos los colores, primero azules, luego naranjas, verdes, y amarillos…perdiendo ya totalmente la noción de puesto en carrera, la opción de conocer o reconocer a alguien mientras nadas, etc….
Tras la primera boya empieza la esquiva de nadadores, toca nadar a ritmo, por sensaciones y buscar el mejor camino para ir avanzando de la manera más limpia, coincide también con un tramo de mar movidito, con lo que toca relajarse y no gastar demasiado peleándose con el agua.
Hasta el momento había nadado bien, avanzado bien y en modo económico, ahora tocaba hacer lo mismo en este tramo de exceso de nadadores, ese tramo se alarga casi hasta el km 8, coincidiendo con el siguiente avituallamiento, poco antes de llegar me pilla Pierre Cassagne, amigo de Marc, al que intento pegarme y no perderlo de vista, sabía que era una buena referencia y avanzar algún metro con él sería siempre algo positivo.
Por la zona de avituallamiento, de nuevo exceso de nadadores, y toca pasar como se puede, perdiendo las referencias de gorros blancos de nuevo, coincido con la cuarta chica de la general, Carmen Crespo, con la que puedo nadar varios metros en paralelo, el ritmo es bueno, rápido y no dejamos de avanzar nadadores, tanto de 6 k como de 12 k de otras salidas anteriores. Ya había nadado en paralelo con ella durante los primeros metros de travesía, respirando los dos por lados opuestos y pudiendo tomarnos mutuamente de referencia.
Me siento fuerte, cómodo y se acerca un tramo que, personalmente, me encanta nadar, un tramo de poca profundidad, bien señalizado, con mar favorable y de preciosas vistas….sin darme cuenta me crezco, acelero el ritmo y me voy nadando en solitario, sigo avanzando nadadores de gorros de todos los colores, intentando reconocer a alguno cuando paso, buscando caras conocidas y/o compañeros de viaje, Manel Vaca debería estar por ahí y podría ser un buen compi para los últimos metros.
Hasta el siguiente avituallamiento disfruto de los mejores momentos de la travesía, nado con muy buen ritmo, crecido y disfrutando muchísimo, incluso más rápido de lo que podía por momentos, pero la emoción y el momento me superaba, estaba disfrutando muchísimo más de lo que esperaba, tanto como ya no recordaba haber hecho, y era momento de aprovechar, sin duda, el momento, vivirlo, disfrutarlo y nadarlo.
Encaro la embarcación/avituallamiento final, el situado sobre el km 10, un tramo con nadadores muy dispersos ya, sin grupos grandes y donde poder nadar totalmente al gusto. Decido no parar, según lo previsto, tenía energía, no tenía sed, ni hambre ni me sentía desfallecido ni mucho menos, así que tocaba encarar los últimos metros con lo puesto y a tope.
A la vista la famosa isla de S’Adolitx, y tras ella llegaría Port Salvi y el famoso Freu, un tramo final tan espectacular como rápido, ideal para disfrutarlo en esas condiciones.
Miro a mi alrededor en busca de gorros blancos, los de mi salida, pero no veo a ninguno, ni por delante ni por detrás, eso me calma un poco y me deja nadar más al gusto, rápido por momentos y más cómodo en otros, eso sí, sin olvidarme de disfrutar.
Pasado Port Salvi ya veo la boya amarilla que delimita el Freu, es decir ya en el último mil, aproximadamente, de travesía, todo ya por la Vía Brava de Sant Feliu y por terreno más que conocido.
Piel de gallina al paso por el Freu, con pique incluido con dos dos gorros azules, es increíble ese paso, me encanta e intento disfrutarlo cada vez que lo hago y, esta vez, la poca afluencia de nadadores me permitió hacerlo una vez más. Superado el Freu ya con la vista puesta en meta, últimos metros, momentos de dar un poco más, de vaciarse pero sin dejar de disfrutar del momento.
Nadamos pegado a roca, por el recorrido de la Vía Brava, pronto dejo atrás a esos otros dos nadadores y encaro en solitario ya los metros finales, paso una boya, otra y camino del último dado Marnaton para dirigirme a la puerta de entrada, metros relajados, de diversión, para saborear lo que acababa de hacer, para revivir esos 12 k de máxima diversión, aventura y satisfacción…..era mi momento, mi premio.
Últimas brazadas, últimos metros, pie al suelo y hacia el arco tranquilamente, sin estrés, sin perder puestos y sin esa sensación de impotencia que sentía semanas atrás en Begur….cruzo meta con un tiempo oficial de 3.04.54.
Satisfacción máxima al pisar la arena de la playa, contento por el resultado, por las sensaciones, feliz por re-encontrarme con mi familia, mi peque y mis padres que una vez me acompañaban y participaban de este gran evento en un sitio realmente bonito, uno de los rinconcitos que más me gustan de la Costa Brava, y un poquito más contento al ver pocos nadadores en tierra…..acababa de firmar una gran travesía.
Finalmente puesto 14 de la general y 2 de la categoría, subiendo de nuevo al podio, tras la mala suerte de Begur, aunque ahora siendo un podio totalmente inesperado para el que no era favorito en absoluto, con lo que siempre sabe mejor, un pequeño premio a tantas horas de piscina, sesiones de gimnasio y de duro trabajo, estos pequeños premios son la mejor motivación para no parar y seguir trabajando para mejorar.
Increíble la organización de esta super-travesía, al estilo “Bocaina”, nadando en grupo la primera mitad y compitiendo la segunda mitad, siempre seguros, siempre cómodos, siempre atendidos y sin miedo a que pueda pasar nada y es que los grandes eventos son para vivirlos, disfrutarlos y compartirlos, eso siempre de agradecer a Miguel, David, Tom y compañía su labor dentro y fuera del agua, cuidando todos los detalles para que nadadores y acompañantes disfrutemos siempre al máximo de las aguas abiertas.
Me encanta poder compartir momentos como este con mi peque, ella debutó conmigo en Cadaqués 2008, siendo la más peque de las participantes y nadó aquí, años atrás también su travesía, este año no quiso “competir” pero sí quiso nadar junto a mi la distancia que le tocaba….son momentos que quedan ahí, el dorsal es lo de menos, no hay que forzar nada, lo importante es esos metros juntos en el mar….gracias Marnaton por tener en cuenta a los peques también y cuidarlos tan bien…..en familia todo sabe mejor.
Ahora toca descansar de Marnaton, y esperar la traca final en Cadaqués, donde volveremos por 11ª vez y terminar así un año más mi participación en la Copa Marnaton con presencia en 4 de las 5 pruebas, aunque no termina la temporada de aguas abiertas, próxima parada, los 30 k de UltraEbre el próximo sábado.

Datos de carrera: Marnaton Sant Feliu de Guíxols 12k

Distancia Garmin: 12096 m

Tiempo Garmin: 3.04.45

Tiempo Oficial: 3.04.54

Brazadas: 7105

Ritmo medio: 1:28/100 en movimiento, 1.30 ritmo medio total

Puesto general: 14

Puesto categoría: 2

Parciales: 40.27 primer largo de 2767m, pausa de 5.51, 41.12 segundo largo para 2899m, 7.53 tercer largo para 569m y cuarto largo de 1.26.49 y 5787m

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