Volta al Castell de Peñiscola 2.2 k

Primera experiencia de aguas abiertas en tierras valencianas, sin contar triatlones claro está, y esta no ha podido ser más satisfactoria. Debía debutar en la Peñíscola-Benicarló, la clásica de 8 k el domingo, pero surgió la opción de poder nadar también una previa el sábado, cortita, de 2.2 k y, la verdad, no me lo pensé ni un momento, y menos todavía teniendo en cuenta las buenas experiencias vividas en las últimas travesías de esta distancia.

Había entrenado bien para este fin de semana, confiaba en poder recuperar bien de una a otra y, si tenía un poco de suerte, hacer unos resultados satisfactorios, númericos y en cuanto a satisfacción personal, además eran las dos últimas citas antes del parón vacacional.

Recogida de dorsales el viernes por la tarde, aprovechando al máximo el tiempo, turismo, gastronomía, playa y más, en esta ocasión con Marta que cuidó de mi el fin de semana y me hizo rendir a buen nivel.

El sábado sin tener que madrugar, punto a favor, desayuno completo, como siempre antes de cualquier competición y traslado a la zona de salida, la Playa Sur, de donde salíamos y deberíamos rodear el famoso Castillo de Peñíscola para llegar de nuevo a la playa, nadando 2.2 k en esta prueba y que debería repetir en la clásica al día siguiente, mismo recorrido, pero sin salir a la playa y continuando hasta la Playa del Morrongo en Benicarló.

Números puestos en el cuerpo, gorro de color dorado, chip y bañador, hoy de media pierna, normal y para disfrutar de la jornada, es momento de calentar un poco y reconocer el primer tramo de la travesía, mucha arena, agua con poca profundidad y muchos metros que recorrer corriendo con el agua baja y/o haciendo delfines para tratar de avanzar lo más rápido posible….una salida que, personalmente, no me favorece mucho ni es muy de mi agrado, y menos en una travesía tan corta en la que todo pasa en cuestión de segundos.

Llega el momento de partir, últimas indicaciones de los jueces, de la organización y a nadar y disfrutar, que para eso hemos venido hasta aquí.

Salgo junto a Kiko Hervás, sin duda la estrella de la travesía, olímpico y mundialista, y la referencia a tener en cuenta, porque lo de seguirlo, tenía que dejarlo para otros….jejejeje….aunque salir junto a él y mantenerlo en el campo visual un rato ya sería buena señal.

Salida a fondo, muy muy rápida, primeros metros bien, pero pronto me veo superado por muchos nadadores, primer delfín perdiendo gas, saliendo sin saber si correr o hacer otro delfín, viendo como pasaban y pasaban nadadores por delante, mi salvación? ver a Kiko a dos metros de mi, con lo que no iba mal del todo, pero todos los segundos importaban.

Concentración máxima y tras pasar los 3 cambios de profundidad, comienzo a nadar, buscando la primera referencia, un catamarán al que que debíamos rodear para encarar así mejor el espigón y final del puerto, salvando las rocas y sin correr riesgos de rascarse con ellas.

El grupo se abre mucho y muy rápidamente y el giro por el catamarán es muy limpio, sin problemas, todo y haber muchos nadadores en escasos metros, encaramos ya las rocas de final del puerto y el faro, las sensaciones nadando son muy buenas, así que calmado miro a mi alrededor, tomo referencias visuales del siguiente punto a llegar y de los grupos que se iban formando a mi alrededor de nadadores. Tomo unos metros de respiro nadando a pies y pronto me siento con ganas de más, de atacar, y eso hago, me lanzo a ritmo suicida hacia delante, sentía que era el momento y que tenía opciones de estar delante.

Cambio el ritmo y rápidamente salto de dos grupos, mirando hacia delante y justo abajo del castillo, donde estaba la punta rocosa a girar, por delante una recta larguilla con bastante movimiento de salida, aunque luego se iría calmando.

Me siento bien y sigo acelerando, nadando en solitario y observando la cabeza de carrera, un nadador solo al frente, dos más por detrás y luego ya estaba yo, aunque arrastraba algún nadador más a pies, no sabía cuantos ni quienes eran, pero sí sentía sus manos en mis pies, algo que por el momento no me preocupaba porque me sentía bien y confiaba en mi y en el ritmo que llevaba.

Sigo nadando fuerte, cada vez más cerca de la punta a girar de nuevo y, ahora sí, habiendo dejado unos metros atrás a los nadadores que llevaba a pies, por delante, Kiko en solitario, y los otros dos, también en solitario por detrás, mi objetivo ahora cambiaba un poco, además de la punta rocosa a girar me fijaba llegar al tercer clasificado, al que consigo llegar poco después de girar las rocas y divisar al frente ya la boya roja de giro a la playa, quedaba poca travesía y la situación de carrera era óptima, era, quizás, la soñada, en condiciones de pelear una clasificación general.

Hago o intento hacer un cambio de ritmo, nado a mi mejor ritmo posible, atacando a ese tercer nadador y separándome un poco siempre buscando la boya roja de la mejor manera posible, el segundo no estaba lejos tampoco, pero el ritmo era máximo para mi, el cuerpo no daba más y, quizás, la mente tampoco estaba preparada para ello, no hay tiempo para pensar, solo nadar y llegar a esa boya roja para encarar la recta final de la travesía, de recorrido espectacular, por cierto.

Llegando a la boya pierdo ese tercer puesto, pierdo dos o tres metros que ya resultarán fatales para el desenlace de la prueba, aquí el mar está algo movido también y saliendo de la boya me desplazo ligeramente a la izquierda, desviándome de la trayectoria buena y que sí siguió el tercer nadador.

Intento, por momentos, seguir apretando pero ya no hay más gasolina, nado mirando el arco de meta y deseándolo con todas mis fuerzas, pero estos 200-300 metros se me hacen realmente duros y eternos.

Me resigno a ese cuarto puesto, que era sin duda un gran resultado, sin mirar hacia atrás e intentando alargar un poco más la brazada, disfrutando un poco más y confiado que ese sería mi lugar, ya veo bien el arco, veo bien el suelo y se que pronto podré poner el pie en el suelo, el primer asalto del fin de semana ya lo tenía y estaba a punto de completarlo con un muy buen resultado.

Tanta confianza y tanto relax en esos metros finales me dejaron sin reacción tras la llegada de dos nadadores más por mi izquierda sin haberlos visto ni detectado antes, llegan muy rápido y me pasan justo antes de poder poner el pie en el suelo, van tan rápido que incluso uno de ellos se hace con el tercer puesto general al sprint, yo no puedo más que ser mero espectador del espectáculo y confirmar mi, ahora, sexta plaza general con 29.29.

Resultados

Muy buena travesía, quedando a solo 54 segundos de Kiko y a 11 del podio absoluto, aunque faltó rematar la faena en el tramo final, en esta ocasión fallé en los últimos 100 metros de travesía, habiendo recuperado bien de una salida regular y nadado muy bien en el tramo intermedio de la travesía, contento con el resultado, pero quedando esa cosilla en el interior por haber podido sacar un resultado mejor.

Sexto general y primero Máster 40 para comenzar el fin de semana, contento y feliz de este primer asalto, pero debería confirmar el buen rendimiento en la prueba estrella del finde, la clásica de 8 k del domingo, una prueba que soñaba con poder hacer desde hace tiempo y que este año podía llevar a cabo.

Gran organización de esta Volta al Castell, buena bolsa del nadador, buena logística, seguimiento de la prueba, avituallamiento final y excelente trato al nadador, todo ello en un entorno espectacular…qué bonita es Peñíscola desde el agua.

Travesía Volta al Castell de Peñíscola 2.2 k

Distancia: 2.2 k

Tiempo final: 29.28

Ritmo medio: 1.21/100

Puesto general: 6

Puesto Categoría M40: 1

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