Travesía Clásica Peñiscola-Benicarló 8 k

Este año sí pudo ser, tuve la oportunidad y no la dejé escapar, pude nadar esta clásica que ya perseguía desde hacía algún tiempo y pude prepararla bien y, sobretodo, disfrutarla de la manera soñada.

Tras el calentón del sábado en la Volta al Castell tocó recuperar bien y mentalizarse para nadar esos 8 k, de los que ya conocía el primer cuarto de travesía de primera mano, el resto solo visualmente.

Madrugo un poquito, a las 6 suena el despertador y es momento de levantarse, asearse, desayunar bien y fuerte y dirigirse a la Playa del Morrongo, zona meta de la travesía, donde nos trasladarían en autocar hasta la Playa Sur de Peñíscola para comenzar la travesía. Poco movimiento de nadadores en la zona meta, allí conozco a Fernando de Swimtonic, charlamos y, por fin, nos trasladamos al lugar de salida.

Una vez allí, toca colocarse el powerskin de Arena, que lleva su tiempo, terminar de comer y catar el agua, los metros a “correr” de playa ya los conocía, así que básicamente bracear un poquito, todo en orden, todo preparado, con ganas de nadar y con ganas de reencontrarme con Marta en meta.

Últimas indicaciones de los oficiales, recorrido claro, al menos en teoría, y ganas de comenzar la batalla que tanto tiempo llevaba esperando, me sentía bien, tenía confianza en mi y ganas de hacerlo bien. Me coloco igual que el día anterior en la salida y con mi trayectoria a seguir muy clara, el objetivo era no quedarse solo como en Vilanova y ser “competitivo” en todo momento, no solo a ratos.

Salida a la carrera, como ayer, a fondo, pulso por las nubes y un tramo de no saber si nadar, correr o hacer delfines….para mi el tramo más duro de todos, jejejee…..superada la zona encaramos el catamarán de nuevo, hoy más ladeado y sin abrirnos tanto, qué diferencia de las salidas en Catalunya, hoy, de nuevo, totalmente limpia, sin golpes y con mucho fair play, respeto máximo entre nadadores, lo normal habiendo tanto mar para nadar…

Encaro ya el espigón del puerto en medio de un gran grupo de nadadores, esperaba a pasar el faro para lanzarme un poco más hacia delante y buscar mi sitio en la travesía, de momento vamos todos bastante compactos, sin tanta diferencia como el día anterior, supongo que normal al tratarse de una distancia mayor.

El ritmo de nado era bueno y no tardo en acelerar el ritmo y buscar un grupo en el que pueda ir un poco forzado pero que no me quedara atrás, había que arriesgar si quería ganar, así que de inicio juego mis cartas. Pronto se forma un grupeto por delante y alguna unidad suelta por detrás, levanto la cabeza y solo veo dos gorros amarillos por delante, el resto eran azules, es decir nadadores absolutos que disputaban Copa de España, nadadores que juegan otra liga.

Rápidamente formamos un grupo chulo, potente, divertido y que, sobretodo, nada a buen ritmo y con ataques constantes, incluso yo hago de las mías antes de terminar la Volta al Castell, algo que no tenía en mente de salida, pero las sensaciones eran buenas, tenía hambre y quería arriesgar de nuevo, y es que no hay como competir motivado, con ganas y saber que tienes los deberes bien hechos.

Por delante se rompe la travesía, por detrás no quiero mirar, ya que solo hay que mirar hacia delante, llegamos al fondo del Castell y con la boya roja al frente, que hoy debíamos girar a la derecha para encarar ya al fondo Benicarló. En mi grupo nadamos 6 nadadores, 3 de ellos de gorro amarillo, de mi guerra, los otros 3 de otro nivel, así que lo normal era dejarlos hacer a ellos, y en mi caso, eso hice durante algunos metros, sobretodo hasta llegar a la boya roja de giro, una vez allí, sería clave una buena orientación hacia la Playa del Morrongo y evitar así regalar metros al cuerpo y a los rivales.

Ritmazo de salida, primeros 2 k muy rápidos, pero nadando con muy buenas sensaciones, con ganas, motivado y, sobretodo, con confianza. Giramos la boya roja a derechas y allí, más o menos, como imaginaba comienza realmente la travesía, ese primer cuarto de travesía, quizás el más bonito, el más “fácil” y balizado quedaba atrás, una primera parte con tan solo un poco de movimiento de mar al salir por la zona del faro de Playa Sur, el resto, con ligera corriente favorable.

Encaramos ya al frente, Benicarló, el ritmo se acelera y el grupo empieza a fragmentarse, a medida que avanzamos se nota más la corriente, una corriente “favorable” que llega en diagonal, con lo que hay que saber compensar con un nado en diagonal opuesto para avanzar más o menos recto, todo ello teniendo en cuenta que la costa no es total mente recta y sin perder de vista el edificio guía de Benicarló.

Pronto dos nadadores se marchan por la derecha, tienden a irse por la segunda linea de boyas, es decir mar adentro. Yo me quedo con los otros cuatro, tendiendo a ir por la linea más interior de boyas pero que pronto perderíamos y nos desplazaríamos demasiado hacia la costa, por suerte para mi me di cuenta de esa mala trayectoria y corregí pronto, antes que los kayaks fueran a avisar al grupo.

En ese momento decido lanzarme a la aventura y nadar a mi aire, en busca de la referencia propia y a mi ritmo, habían pasado ya unos 3 k aproximadamente, con lo que pronto comenzaríamos a restar y ya no valía el guardar. Tras de mi viene una chica de gorro azul, de copa de España, hacemos un buen tándem, nadando en paralelo un rato y después a pies, en busca de los otros nadadores que se habían ido mar adentro, parecía que llevaban mejor ritmo y todavía no estaban lejos.

Unos metros más adelante llegaríamos a ellos, allí nadaba uno de los míos, gorro amarillo, creía que sería el primero o segundo como mucho, el otro quedaba ladeado a la izquierda y ya unos metros por detrás. Nadamos unos metros juntos, pero pronto veo que no es la mejor opción para mi, si bien el ritmo es muy bueno, la trayectoria que siguen no es la mejor, demasiadas eses, demasiadas correcciones de trayectoria y, en definitiva, bastantes metros de más a nadar, decido, de nuevo, nadar a mi aire, tomando yo mis propias referencias e ir corrigiendo sobre la marcha, de nuevo marchan los dos nadadores del principio, la chica se queda un poco por detrás y yo avanzo en tierra de nadie, en solitario, a partir de aquí, ya tocaría remar toda la travesía en solitario, a mi aire y disfrutando de la libertad que solo el mar puede aportar.

Buen ritmo, buenas sensaciones y animado por mi buena travesía hecha hasta entonces, nadando entre los 15-20 primeros seguro, lejos de la cabeza, por supuesto, pero con margen por detrás como para regular y llegar a Benicarló con un buen resultado.

Es mi momento de la travesía, ese momento en el que nado solo, perdiendo por momentos  la concentración y disfrutando del nadar por nadar, sin ver nada al fondo, sin ver nadie por los lados, solo el azul del mar y yo….fluyendo, nadando, sintiendo el agua en la piel y disfrutando muchísimo de la prueba, a la vista ya el Gran Hotel Peñíscola, de donde salían los de la travesía de 3 k, así que me acercaba ya a los primeros 5 k de travesía que habían pasado muy muy rápido y en los que había disfrutado mucho.

Es momento de tomarme el gel que llevaba encima, no tenía necesidad de comer ni beber, iba cómodo pero la exposición, la calor y el ejercicio a nivel intenso terminaría pasando factura, así que no debía descuidar la alimentación, todo tal y como tenía dispuesto, esperaba ver el barco avituallamiento o que algún kayak se acercara a mi para poder pedir un poco de agua, pero sin sentir la necesidad de beber.

A medida que me acerco al k 5 veo más movimiento en costa, más kayaks, alguna embarcación más, momento de juntarse los primeros de los 8 k y los últimos de los 3 k, me fijo como objetivo intentar alcanzar alguno de los de delante, aunque no están cerca, ni los de los 8 k ni los de 3 k, por detrás todavía veía a la chica que se había quedado metros atrás y, al fondo, un pequeño grupo con algún nadador más disperso.

Encaraba ya el tramo final de la travesía, había que ponerse las pilas, concentrarse de nuevo y no guardar nada, con la experiencia del día anterior, no cabía la opción de relax y perder aquello que había conseguido hasta entonces.

Supero el Gran Hotel, miro ya mi edificio referencia y lo ataco, ahora el mar está más movido, más vivo y hay que corregir más la trayectoria o inclinarse un poco más en diagonal para compensar esa corriente y avanzar sin pelearse demasiado con el mar. El agua pasa de ser cristalina a más turbia, pero se sigue nadando de lujo, un día espectacular, temperatura del agua ideal y buen cuerpo para nadar.

Me acerco al edificio que me había fijado como guía y me acerco demasiado a costa, debo pararme unos segundos, observar bien entre las olas el tramo de recorrido que me falta y corregir la trayectoria. En este “descanso” veo que estoy a la altura de algún nadador de 3 k y que tengo dos cerca de mi travesía, aunque con lo poco que quedaba y las fuerzas que tenía yo, creo que ya inalcanzables…..me resisto a mirar hacia atrás y dejarme influenciar por los miedos….reanudo la marcha, ahora sí, con el puerto al frente, una barca que suponía cerca del punto de giro y un kayak que me indicaba la trayectoria en este tramo final de travesía.

Ya veía la boya roja, la boya que indicaba el giro hacia la playa, el final estaba cerca y quería disfrutarlo,  nado fuerte por el interior, viendo mucha roca bien de cerca pero sin problemas para nadar, intuyendo que el tramo se complicaría antes de la boya, decido abrirme un poco más y coger más abierto la boya, no quería sustos entre rocas, y menos a punto de terminar la travesía.

Resultaba difícil nadar por sensaciones, creyendo llevar buen ritmo pero desconociendo en todo momento la distancia real nadada, ya que no llevábamos reloj en esta ocasión. El tramo entre los 3.5 y los 6.5 se me hizo más largo, todo en solitario y sin tener a la vista la zona meta.

En este tramo final me animo y puedo terminar a buen ritmo, sin desfallecer, con buen sabor de boca llegar a la boya roja, en solitario, sin nadie delante y ahora sin nadie detrás que me pudiera asustar o quitar algún puesto más. Giro la boya y encaro el arco de meta, un mar más divertido en este tramo final, buenas sensaciones y gran ritmo para terminar….el final con buen sabor de boca estaba servido.

Resultados

Cruzo meta con 1.58.37, un gran crono para esos 8 k, prácticamente en solitario y disfrutándolos como muy pocas veces, me cantan en meta segundo gorro amarillo, es decir de los no Copa de España, así que reafirmando ese buen sabor de boca, hoy correspondido con un gran resultado. 14 puesto general y repitiendo como 1 M40, redondeando un fin de semana genial.

Me reencuentro con Marta, contento, feliz, satisfecho y algo más….es bonito poder compartir los buenos momentos y saborearlos después de haberlos trabajado duramente las semanas anteriores, no siempre sale todo como uno quiere o espera, o llegan los resultados esperados en las pruebas que deseas, esta vez sí, dos días de máxima satisfacción y de muy buen rendimiento que me dejarán disfrutar un poco más tranquilo las vacaciones.

Termino cansado, con la sensación de haber guardado poco, de haber sabido sacar lo que tenía dentro, de haber corregido los errores del Gran Fondo de El Garraf y de haber tenido la cabeza fría y las ideas claras en todo momento, hay que mejorar y mucho, queda mucho trabajo por hacer y ganas hay para mejorar esos aspectos más débiles, espero corregir algunos de ellos antes de Menorca y poder allí firmar otra buena actuación.

Sentirme apoyado y arropado por Marta y por la gente del club Natació Benicarló, que me han hecho sentir como en casa, ha hecho que esta experiencia sea inolvidable, bonita, satisfactoria y un sin fin de calificativos más, ha sido sin duda el debut soñado en la clásica, en una de las grandes de la natación española que cumplía este año la edición número 26, un prueba con una excelente logística, organización de 10 y donde tratan al nadador de una manera exquisita, sin duda volveremos!

Ahora toca disfrutar de unos días de desconexión y volver con las pilas cargadas para el tramo final de la temporada de aguas abiertas, con los platos fuertes de Marnaton Cadaqués 6 k, este año sin neopreno, y los 10 k de Menorca.

Travesía Clásica Peñíscola Benicarló 8 k

Distancia: 8 k

Tiempo final: 1.58.37

Ritmo medio: 1.29/100

Puesto general: 14

Puesto Categoría M40: 1

Leave a Comment

Spiuk Zone3 ENFORMA Technical Socks