Swim In Menorca 10 k

Y llegó la última de la temporada, o la última travesía prevista y en todo caso el último objetivo de la temporada, y como objetivo, como siempre con la máxima ilusión, con muchas ganas, con hambre y muy motivado.

Tras el parón de vacaciones costó ponerse las pilas de nuevo y hasta dudaba de haber conseguido o no el punto de forma deseado, carga de volumen en progresión, semana previa a Menorca de mucha carga, metros e intensidad, y tests en Tarragona y Cadaqués, creía en mi, confiaba en mi y tenía ganas de disfrutar, así que solo tenía que dejarme llevar.
Plácido viaje con mi amigo Fran, si el año pasado era Lanzarote este año tocaba probar suerte en Menorca, escapada exprés y a disfrutar de la isla en la medida de lo posible, con una nadada para soltar nervios y probar el agua el sábado, la propia travesía el domingo, más alguna cala extra por la tarde y algún metro más en modo recuperación el lunes, para despedirse de la isla con casi 15k.
El sábado asistimos al briefing, recogemos dorsales, y disfrutamos de las charlas de Sonia Cervià y de Tita Llorens, un buen aperitivo antes de nadar ya nuestros 10k, posterior cena, descanso y a esperar al domingo.
Nos levantamos pronto, desayunamos y nos trasladamos al lugar concertado para partir en barco hacia la zona de salida, allí nos reunimos con todos los nadadores y conversamos con varios de ellos durante el viaje de ida, todo ello amenizado por una magnífica salida del sol, placer para nuestros sentidos, recuerdos imborrables e ingredientes perfectos para darnos cuenta del paraíso en el que íbamos a nadar.
Ya preparados en el barco para los 10k, mis primeros 10 sin neopreno, sin duda, todo un reto para mi, pero tenía ganas de probar así, de compararme, de experimentar y de sentir, así que mantuve hasta el final mi primera intención y deseo de nadar sin traje de neopreno, elegí para la ocasión mi Arena Powerskin R-Evo, con el que ya había nadado las citas post-vacaciones y con el que había quedado prendado, además de nadar con unas magníficas sensaciones, disfrutar y sentir como nunca de las aguas abiertas.
Todo en orden, alimentación ok, bañador bien puesto, vaselina en las zonas conflictivas, gorro y gafas bien colocadas, esta vez, tentando a la suerte y nadando sin gafas de repuesto, y los 3 geles que tenía pautados de alimentación de carrera dentro del bañador. Se acerca las 8.30 de la mañana, hora de comenzar la V edición de la Swim In Menorca.
Saltamos al agua, primera impresión fresquita, pero pronto siento que no es más que una primera impresión, el sol todavía no se siente, no tiene fuerza y se nota el contraste de ir abrigado en el barco al contacto con el agua, doy unas cuantas brazadas junto a mi amigo Fran, derecha izquierda, delante atrás y decido el lugar para colocarme en la salida, de nuevo el “palo más corto”.
10 k por delante de aguas paradisíacas para unir Cala Macarella y Son Xoriguer.
Nervios de salida, muchas caras desconocidas y sin saber el nivel de nadadores y como se iba a desarrollar la travesía, además de no conocer bien el trayecto, tan solo observado, a medias, durante el recorrido de ida con el barco.
Llega el momento de partir y comienzo a nadar fuerte, intentando, primero, librar los golpes y, segundo, intentar coger un buen puesto y cerca del grupo delantero para poder así leer mejor la travesía y ver y valorar mis opciones en la misma.
Nado los primeros metros junto a Fran, pero pronto se queda algo por detrás, el grupo de 130 nadadores no tarda en irse fragmentando, en irse estirando e ir dejando pequeños grupos y unidades sueltas en el agua. Tras unos primeros metros muy agónicos, tan solo mirando al kayak que abría travesía, teniendo como referencia las primeras boyas y la costa consigo llegar escapado en un primer grupo de nadadores al primer kilómetro, un km muy muy rápido, demasiado rápido para mi y que no tardaría en pasar factura, un par de nadadores se descuelgan, se cruzan en mi camino y me hacen perder el gran grupo, el buen grupo, el grupo donde iba a estar la travesía.
Levanto la cabeza y observo, todo sin dejar de nadar,  marchan 5 nadadores en cabeza, uno de ellos algo por delante destacado, distingo también un nadador con traje de neopreno en el grupo de 5 escapados y como otro nadador, también con neopreno empieza a descolgarse por detrás, dejando al selecto grupo de 5 nadadores con vía libre para encarar el resto de travesía, gran y rápida  selección natural, algo por detrás quedaríamos 3 nadadores más, entre los que ya me encontraba yo.
Calma un poco el ritmo, tocaba recuperar de ese sprint de salida y buscar un buen ritmo de crucero, poco a poco, lo consigo, empiezo a sentir que cojo agua, que alargo un poco más la brazada y que el ritmo vuelve a ser bueno, no tardaría ne dejar atrás a los otros dos nadadores que se habían quedado del grupo de cabeza, quedando pues en un séptimo lugar provisional y a la caza del otro nadador que quedaba descolgado del grupo delantero, ese debía ser mi próximo objetivo.
Encaramos ya el primer avituallamiento, situado aproximadamente en el km 2.5 de travesía. Sigo nadando concentrado, visualizando la maniobra a realizar en el avituallamiento, donde tocaría tomarse un gel, hidratación no necesitaba y no iba a tomar en este primer avituallamiento. A la vista la boya roja que marcaba el primer avituallamiento, en ese punto y en todas las boyas rojas que señalaban el avituallamiento debíamos acercarnos un poco más a costa para rodear el barco de avituallamiento, aunque no quisiéramos parar, era un punto de control dispuesto por la organización y eran de paso obligatorio.
Antes de llegar al avituallamiento me alcanza un nadador por detrás, nadando a un muy buen ritmo con lo que no dudo en seguir su estela, o al menos intentarlo, ya que su nivel de natación era bastante mejor que el mío, pero si aguantaba 1 km más eso que me llevaba. Cojo pies y aguanto varios tirones, no tardamos en llegar al nadador que quedaba descolgado, formando un grupo de 3, un segundo grupo perseguidor que duraría nada y menos, 4 acelerones más y pronto se queda el nadador que iba por delante, recuperando en mi caso el séptimo lugar general y luchando por mantener pies del sexto.
Llegamos al avituallamiento, parada técnica muy rápida por mi parte, mano al gel, ingesta y envoltorio al barco, toca arrancar de nuevo. Arranco a nadar solo, a unos 30-40 segundos del grupo delantero, dejando al séptimo en el avituallamiento, al octavo a unos 20 segundos por detrás y algo más al siguiente grupo, situación de travesía perfecta para mi, con opciones a luchar por un gran puesto, nadando a buen ritmo y disfrutando al máximo del momento.
Nado un rato en solitario camino ya del segundo avituallamiento y mitad de travesía. Después me vuelve a pillar el nadador que me había alcanzado poco antes del primer avituallamiento, pasa rápido pero consigo mantenerme cerca, a ratos a pies, a ratos a algún metro, lucho por no perder su estela y tras aguantar varios ataques consolido pies, pero unos metros más adelante este nadador se enfada y para en seco, diciendo ” así no, así no, eh?”, no tenía ganas de discutir ni pelearme con lo que le digo que tire y yo me abro un poco más hacia el interior, nadando separados, yo por detrás pero con la intención de mantenerlo siempre en mi campo visual, porque el grupo delantero ya empezaba a marchar demasiado lejos.
Me sentía raro por ese incidente, algo que no debería porque suceder ya que así son las normas y cada nadador juega sus cartas de la mejor manera que sabe, siempre hay grupos, siempre hay quien tira más, quien nada a pies y quien define mejor en las llegadas….en este caso y estando ambos en terreno de nadie, lo mejor hubiese sido un buen entendimiento y hacer incluso algún relevo…..no dejo que esto me afecte ni me desconcentre y continuo mi ritmo, mi travesía que hasta el momento era “la soñada”.
Me coge unos metros de diferencia y los mantiene cómodamente, yo sigo nadando a mi ritmo, disfrutando, intentando no perder gas, alargando la brazada y viendo pasar los metros por unas aguas increíbles. Segunda boya a la vista, y ecuador de carrera también, llegamos a Son Saura, aproximadamente km5 de travesía, una playa espectacular, sin duda el Caribe Menorquín. Visualizo esa segunda parada en la que decido no beber también, decido tirar con ese segundo gel previsto. Justo a mi llegada al barco de avituallamiento parte el nadador que iba por delante, mi parada es breve, mano al gel, ingesta y al barco, sin más y a nadar, encarando la salida de esta cala, algo larga pero espectacular a la vista, aguas turquesas, arena blanca y un mar algo más peleón en este tramo.
Las sensaciones de nado son diferentes que hasta el momento, parece que cuesta más nadar o que cuesta más avanzar, será el cansancio? será el estado del mar? mirando el reloj después comprobaría que no era impresión mía, sino que el mar había cambiado un pelín en este tramo.
Encaro el paso de un islote, pequeño pero bonito, que podíamos pasar bien por el interior, bien por el exterior, en mi caso por el interior, buscando siempre la mínima exposición y perseguir a los nadadores de delante. Este tercer tramo era también el más largo, ya que el siguiente avituallamiento estaría ubicado en el km 8.5 aproximadamente, era quizás también el tramo de regular más, de hacer un auto-checking de como estaba el cuerpo y ver como se podía encarar el tramo final y la meta.
Las sensaciones de nado eran, en todo momento, buenísimas, estaba disfrutando mucho del nado, del recorrido, de la visión, del paisaje, de la temperatura del agua, alrededor de los 24 grados, de mi rendimiento….era como ir en un sueño, peleando por estar ahí acompañado por el cuerpo y mente, todo iba según lo previsto. Cierto es que pensaba en la meta, en la clasificación, si tendría premio o no, pero en ese momento era secundario, estaba nadando a mi mejor nivel y, pasara lo que pasara en meta, no podría reprocharme nada más.
Sigo nadando sin perder de vista al nadador que me precede, la diferencia no va nunca más allá de 100-150 metros, por detrás ni miro, la verdad, solo quería mirar y visualizar el frente, tenía ganas de más, de ir a por más, y solo quería progresar.
Mantengo la concentración, prescindo de las sensaciones de ritmo y demás, y me crezco tras observar que la diferencia con el nadador que me precede después de ser máxima empieza a disminuir, empiezo a obsesionarme con la idea de poderlo pillar, todavía faltaban metros y en esto de la natación, recortar 200 metros no es cuestión de segundos, así que con calma sigo a mi ritmo, mirando hacia al frente y nadando a mi mejor nivel.
Voy mirando el reloj y los metros nadados, este tercer avituallamiento estaba algo más lejos pero yo no iba a esperar tanto para avituallar, la exposición, el ritmo y los metros se notaban en el cuerpo y estirar un poco esa parada podría ser fatal para hacer un buen final, así que sobre los 7.5 k, mano al gel, ingesta y envoltorio al traje de nuevo, sin perder comba ni metros respecto al nadador de delante. Al frente ya teníamos a la vista la boya roja que indicaba ese tercer y último avituallamiento, a lo lejos también a la vista el Far d’Artrutx, el placer para los sentidos era máximo, sencillamente espectacular.
Me acerco a ese barco donde realizar ese último control, ese tercer avituallamiento y donde poder tirar ese envoltorio del gel que llevaba en el bañador y que ya comenzaba a rozarme, pido un poco de isotónico mientras tiro el envoltorio al barco y reinicio la marcha con todo puesto, objetivo claro, alcanzar al nadador de delante y echar el resto en un hipotético sprint.
Saliendo del avituallamiento no dejo de visualizar la llegada, mi jugada esperada, mi deseo, mi sueño, mi meta…..ese final de temporada soñado. Nado como si no hubiese mañana, por momentos debo centrarme y calmar la cadencia ya que hasta yo mismo siento que pierdo efectividad. Poco a poco sigo recortando metros, deseaba que la travesía fuese algo más larga de esos 10 k para poder tener más opciones de llegar y pelear por ese puesto, que era ya lo único que podía pelear en esta travesía.
Ahora ya el objetivo es el kayak que lo acompaña, tiene mejor visión que el propio nadador, así que me centro en el kayak a la vez que intento buscar la boya de giro cada vez que alzo la cabeza, ya se deja ver la zona meta, el arco, la playa de llegada y es momento de darlo todo, aunque sigo algo alejado, la distancia sigue haciéndose más pequeña.
Entramos ya en Son Xoriguer, el kayak se abre un poco y lanzo mi sprint final, quedan muchos metros todavía, unos 400-500, pero era el momento de jugársela, era el todo o nada, la gloria o el olvido, me siento fuerte, confiado y estaba disfrutando como nunca, encaro algo más abierto que el otro nadador la boya de giro y consigo alcanzarlo poco antes de llegar a esa boya, mi ritmo es máximo, no había nada más ni mejor dentro de mi, con lo que tenía que mantener ese ritmo hasta el final para tener mis opciones, llego al nadador y sin respiro paso al frente, tirando como nunca y crecido por la situación, venido de menos a más y sintiéndome muy fuerte, giro la boya y nado sin mirar otra cosa que el arco de meta, nadando como si no hubiese mañana, sin saber si me seguía o no ese otro nadador, nadando con todo.
Encaro el tramo final, delimitado por unas boyas largas, allí tenemos a Tita Llorens ayudando en la salida, ya que hay muchas piedras en esa zona, apuro la brazada al máximo, me pongo en pie y salgo sin mirar ni sentir piedras, solo mirando el arco, saboreando, sintiendo y ganando ese sexto puesto final en estos 10 k de Menorca……termino en una nube, feliz, contento, satisfecho, saciado y con la mejor sensación posible, la de haberlo dado todo. Unos segundos después llegaría ese nadador, que me felicitaría después en la zona de masajes por ese gran y fuerte final.
2.27.16 de tiempo final para lograr un sexto puesto general, quinto absoluto sin neopreno y 1 M40, consiguiendo el objetivo previsto, soñando despierto y disfrutando como nunca, un evento que, sin duda, dejará huella y quien sabe si volveremos a soñar por estas aguas algún otro día…..de momento soñaremos que sí, que volveremos.
Analizando datos y laps por avituallamiento, las sensaciones corresponden con los ritmos en todo momento, completando el primer tramo, de salida, 2271 metros a 1.22, segundo tramo, 2409 metros a 1.31, tercer tramo, más largo y con el mar más movido, 3383 metros a 1.37 y cuarto y último, 1813 metros de nuevo a 1.22, me quedo con una gran salida y un mejor final, peleando bien y sabiendo estar en la parte intermedia.
Termina así la temporada de aguas abiertas, sin ganas de alargarla más, sin ganas de competir más, pero sí con muchas ganas de seguir nadando y mejorando, de acumular experiencia y de afrontar nuevos retos.

Datos de carrera: SWIM IN MENORCA 10K

Distancia Garmin: 9875 m

Tiempo Garmin: 2.26.55

Tiempo Oficial: 2.27.16

Brazadas: 6054

Ritmo medio: 1:29/100

Puesto general: 6

Puesto categoría: 1

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